La cooperación subnacional entre
la Provincia de San Juan y la
República Popular de China desde la
perspectiva de la paradiplomacia y
la cooperación sur-sur (CSS)
Subnational cooperation between
the Province of San Juan and the
People’s Republic of China from the
perspective of Paradiplomacy and
South-South Cooperation (SSC)
Mauro Jesús Doña
*
*
Profesor de Historia por la Facultad de Filosofía, Humanidades y Artes de la Universidad
Nacional de San Juan, Provincia de San Juan, Argentina. Profesor adscripto a la cátedra de
Historia Contemporánea del Departamento de Historia de la FFHA. Miembro investigador
del Gabinete de Estudios de Investigaciones de Oriente (GEIDO) en el área sobre la Historia
de China. Actualmente se encuentra nalizando la Especialización en Estudios Interdiscipli-
narios sobre la República Popular de China de la Universidad de Congreso. Además, posee
una Beca Interna Doctoral otorgada por el Consejo Nacional de Investigaciones Cientícas
y Técnicas (CONICET). ORCID: https://orcid.org/0009-0005-7166-4642. Correo electróni-
co: maurojesus996@gmail.com
http://dx.doi.org/10.22529/sp.2025.64.10
STUDIA POLITICÆ Número 64 primavera–verano 2025 pág. 259–301
Recibido: 18/03/2025 | Aceptado: 26/05/2025
Publicada por la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales
de la Universidad Católica de Córdoba, Córdoba, República Argentina.
260 STUDIA POLITICÆ Nº 64 primavera–verano 2025
Resumen
La paradiplomacia y la cooperación sur-sur han adquirido un papel fun-
damental en el desarrollo de relaciones internacionales, permitiendo que
actores subnacionales, como la provincia de San Juan, establezcan vínculos
estratégicos con otros países. En este contexto, China ha emergido como un
socio clave para América Latina, impulsando proyectos de infraestructura,
inversión y cooperación cientíca.
El presente trabajo analiza la vinculación entre San Juan y la República
Popular de China desde la perspectiva de la paradiplomacia y la coopera-
ción sur-sur. Se examina el concepto de poder blando y su relación con la
estrategia china en la región, así como los antecedentes de las relaciones
entre países del sur-sur, más precisamente entre América Latina y China.
Además, se considera el caso especíco del Proyecto China Argentina Ra-
dio Telescope (CART), una iniciativa de colaboración cientíca que busca
posicionar a San Juan como un centro de investigación astronómica.
El estudio del Proyecto CART permite comprender los benecios y desa-
fíos de la cooperación internacional en el ámbito subnacional. Entre las
oportunidades se destacan la transferencia de tecnología, el fortalecimiento
de capacidades cientícas y el posicionamiento de San Juan en el campo de
la astronomía. No obstante, también surgen interrogantes sobre la gestión
del proyecto, las responsabilidades de cada actor y las implicancias geopo-
líticas de la cooperación con China. De esta manera, es importante que los
nuevos vínculos con el gigante asiático tengan una planicación estratégica
para garantizar que los benecios sean mutuos y equilibrados.
Palabras clave: paradiplomacia – cooperación sur-sur – San Juan – China
Abstract
Paradiplomacy and South-South cooperation have taken on a fundamental
role in the development of international relations, allowing subnational ac-
tors, such as the province of San Juan, to establish strategic ties with other
countries. In this context, China has emerged as a key partner for Latin
America, promoting infrastructure, investment, and scientic cooperation
projects.
This paper analyzes the relationship between San Juan and the People’s
Republic of China from the perspective of Paradiplomacy and South-Sou-
th Cooperation. It examines the concept of soft power and its relationship
with China’s strategy in the region, as well as the background of relations
between South-South countries, more specically between Latin America
and China. It also analyzes the specic case of the CART Project (China
Argentina Radio Telescope), a scientic collaboration initiative that seeks
to position San Juan as a center for astronomical research.
The analysis of the CART Project provides insight into the benets and
challenges of international cooperation at the subnational level. Among the
opportunities, the transfer of technology, the strengthening of scientic ca-
MAURO JESÚS DOÑA 261
pabilities, and the positioning of San Juan in the eld of astronomy stand
out. However, questions also arise regarding project management, the res-
ponsibilities of each actor, and the geopolitical implications of cooperation
with China. This requires that new ties with the Asian giant be carefully
planned to ensure mutual and balanced benets.
Keywords: Paradiplomacy South-South Cooperation – San Juan – China.
Introducción
E
n un mundo cada vez más interconectado, las relaciones internacio-
nales dejaron de ser un dominio exclusivo de los Estados nacionales
para dar paso a dinámicas en las que actores subnacionales desempe-
ñan un papel cada vez más relevante. La paradiplomacia, entendida como
la acción internacional de gobiernos locales y regionales, se ha consolidado
como una herramienta clave dentro del escenario global. En este contexto,
la cooperación sur-sur (CSS) se ha convertido en una estrategia central para
fortalecer los lazos entre países en desarrollo, mediante la transferencia de
conocimientos, tecnología e inversiones sin la intermediación tradicional de
las potencias occidentales.
En las últimas décadas China, como actor fundamental en las relaciones
sur-sur, ha incrementado su inuencia en América Latina, a través de las
múltiples iniciativas de cooperación en materia de infraestructura, ciencia,
tecnología, cultura, educación, entre otros. El gigante asiático sabe que es
necesario fortalecer el poder blando o Soft Power”, como lo denominó Jo
-
seph Nye (1990), señalando la necesidad de moldear las preferencias de otros
a través del atractivo de alguna propuesta –préstamos, proyectos de infraes-
tructura, alianzas políticas, entre otros– en lugar de la coerción o la presión
nanciera, como sucede con algunos países.
Por otro lado, debemos comprender que las provincias argentinas son reco
-
nocidas como unidades subnacionales, que con su propia autonomía política
lograron interactuar a lo largo del tiempo con diversos países, suscribiendo
normativas y convenios que benecien a ambas partes, en diversas áreas.
La provincia de San Juan, ubicada en la región de Cuyo en Argentina, no ha
estado exenta de estos procesos, e históricamente ha formalizado acuerdos
con instituciones y organismos de distintas regiones de China. Los primeros
acuerdos rmados con este país, pusieron el foco de cooperación en materia
cientíca, con la llegada del primer astrolabio fotoeléctrico al Observatorio
262 STUDIA POLITICÆ Nº 64 primavera–verano 2025
Félix Aguilar en 1989. Actualmente, el sector astronómico es una de las áreas
de cooperación e intercambio cientíco más importantes que tiene la provin-
cia con el gigante asiático, destacándose el Proyecto China Argentina Radio
Telescope (CART), un ambicioso programa cientíco que busca ampliar las
investigaciones astronómicas a través de sus múltiples usos.
Este trabajo analiza la interacción entre la paradiplomacia y el enfoque de la
cooperación sur-sur en el marco de las relaciones entre la provincia de San
Juan y la República Popular China. Para ello, en primer lugar, se abordará
el concepto de la paradiplomacia y diplomacia multinivel, como así también
su relación con el poder blando o Soft Power”. En el segundo apartado se
examinará el papel de China en la construcción de la cooperación sur-sur, el
impacto en América Latina, su trayectoria, las oportunidades y desafíos que
la misma representa. En la tercera parte, se identicarán los antecedentes de
vinculación y cooperación en diversas áreas entre la provincia de San Juan
y China, haciendo un especial énfasis en el desarrollo del Proyecto CART,
como aquel acuerdo que se destaca entre los convenios rmados en los últi
-
mos años por las características, oportunidades e implicancias que represen-
ta. Finalmente, se presentarán las conclusiones que permitan reexionar so-
bre el impacto y el futuro que podría tener una actualización de los convenios
establecidos entre ambos.
En cuanto a la metodología utilizada, este trabajo presenta las características
de una investigación básica, descriptiva y explicativa –según la nalidad y
los objetivos establecidos–, y documental –según el tipo de fuentes que se
analizan–. Las estrategias utilizadas fueron del tipo cualitativo y cuantitati
-
vo, ya que se utilizaron fuentes documentales –convenios, memorándums,
actas, acuerdos, normativas– obtenidas gracias al apoyo de algunas institu-
ciones públicas de la provincia –Universidad Nacional de San Juan, Legis-
latura Provincial, Municipio, entre otros–. Además, la investigación se ha
complementado con algunos testimonios y entrevistas de guras públicas y
funcionarios que participaron de la resolución de los acuerdos rmados entre
ambas partes.
La cooperación subnacional: paradiplomacia y diplomacia multinivel
La gestión y el desarrollo de la política internacional subnacional es un fenó
-
meno contemporáneo, que se da como resultado de los procesos mundiales y
nacionales producidos en las últimas tres décadas. Entre sus causas encontra-
mos, por un lado, las externas, relacionadas con el proceso de globalización
MAURO JESÚS DOÑA 263
y la conformación de una nueva economía, sociedad y cultura de alta com-
plejidad (Calvento, 2018). También encontramos la pérdida de inuencia del
Estado nacional, el surgimiento de nuevos temas en la agenda mundial, la
integración regional y el nacionalismo
1
(Lachapelle, 2003).
Algunos autores como Anthony Giddens (1999), Manuel Castells (1996),
David Held y Anthony McGrew (1999), entre otros, sostienen que la globa
-
lización ha intensicado las interconexiones y la interdependencia entre dis-
tintas regiones del mundo, logrando la creación de redes globales que rede-
nen las relaciones de poder en términos económicos, políticos y culturales, a
su vez, suscitando una serie de críticas.
Se argumenta que la globalización ha permitido un crecimiento signica
-
tivo en muchas economías en desarrollo, logrando la reducción de precios
y nuevas oportunidades laborales. Sin embargo, también es visto como un
proceso desigual, que benecia a unos y margina a otros, generando efectos
diferenciados según el acceso a los recursos y el capital, como argumenta
Zygmunt Bauman
2
(1998).
Entre las causas internas, se destacan los cambios producidos como resultado
de las políticas adoptadas por el modelo neoliberal de los años noventa y la
implementación de políticas de descentralización y transferencia de compe
-
tencias desde el gobierno nacional hacia los gobiernos locales. En oposición,
en la primera década del nuevo milenio se observa el agotamiento del mo-
delo neoliberal, lo que ha hecho que el Estado resignique los procesos de
descentralización promocionando en forma activa el desarrollo económico y
social local (Calvento, 2018).
De esta manera, comenzó a promoverse el rol de los espacios subnacionales
diseñando políticas que las favorezcan, buscando alternativas que permitan
la participación de estos espacios en el escenario mundial con el objetivo de
atraer inversiones para el desarrollo local. Podemos aseverar que las relacio
-
nes internacionales ya no son patrimonio exclusivo de los Estados centrales,
1
“Cuando el sentimiento nacionalista anima las reivindicaciones de los actores subestata-
les, su acción exterior es más rme y decidida porque se añaden motivos capaces de agluti-
nar las lealtades que ha perdido el Estado” (Juste, 2021, p. 5).
2
Algunos consideran que la globalización es un proceso benecioso, una clave para el de-
sarrollo económico futuro en el mundo, a la vez que inevitable e irreversible. Otros la ven
con hostilidad, incluso temor, debido a que consideran que suscita una mayor desigualdad
dentro de cada país y entre los distintos países, amenaza el empleo y las condiciones de vida
y obstaculiza el progreso social (FMI, 2000).
264 STUDIA POLITICÆ Nº 64 primavera–verano 2025
sino que se caracterizan por la multiplicidad de actores, gubernamentales y
no gubernamentales, que intervienen en su construcción.
En un contexto actual de interdependencia compleja
3
, como lo denominan
Keohane y Nye (1998), la política internacional subnacional ha congura
-
do alternativas de participación e inserción en el escenario mundial. Esto
ha llevado a la construcción de diferentes conceptualizaciones que permiten
su análisis, entre los cuales encontramos el término paradiplomacia. Dicho
concepto puede denirse como aquellos contactos, actividades, procesos e
iniciativas externas entre gobiernos no centrales –Estados federados, pro
-
vincias, cantones, landersy otros actores internacionales, tales como los
Estado nacionales, gobiernos locales similares. Si bien estas actividades no
representan la política exterior de un Estado central, se trata de acciones que
complementan la política externa, por ello se establece el sujo “para” que
signica “asociado” (Mesa, 2016) “subsidiaria”, “accesoria” (Juste, 2021)
respecto de la política exterior de los Estados.
Si bien el concepto se utiliza bastante en nuestros días, se ha congurado a
través del tiempo. En la década de 1980, Ivo Duchacek y Panayotis Soldatos,
inmersos en un nuevo contexto mundial, caracterizado por la interdependen
-
cia económica compleja, sugirieron el concepto de paradiplomacia con el
objeto de explicar la incidencia y el protagonismo que estaban adquiriendo
gobiernos no centrales en los asuntos internacionales, recongurando el or-
den mundial establecido.
Duchacek lo denió como “las entradas directas e indirectas de los gobiernos
no centrales al campo de las relaciones internacionales” (Duchacek, 1990, p.
15). Por otra parte, ambos autores contribuyeron a diferenciar las acciones
del gobierno central –política exterior y diplomacia
4
– y de los actores subes-
tatales –paradiplomacia o diplomacia paralela–. Según Maira (2010), autores
como Noé Cornago Prieto en 1996 lo conceptualizaba como:
3
Describe un mundo donde los Estados no son los únicos actores relevantes (corporaciones,
ONGs y organismos internacionales también juegan un papel clave) y donde los conictos
militares no son la única forma de relación entre ellos, sino que existen lazos económicos,
culturales y políticos que los conectan de manera profunda.
4
Es importante destacar que la política exterior hace referencia al conjunto de estrategias y
decisiones que un Estado adopta para interactuar con otros actores internacionales. Mien-
tras que la diplomacia es el mecanismo mediante el cual el Estado implementa su política
exterior. En este sentido, se divide en diplomacia formal (embajadores, cancillerías) o in-
formal (diplomacia cultural, cientíca, ciudadana, entre otras).
MAURO JESÚS DOÑA 265
“la implicación de los gobiernos no centrales en las relaciones interna-
cionales, a través del establecimiento de contactos formales e informales,
permanentes o ad hoc con entidades extranjeras, públicas y privadas, con
el propósito de promover asuntos de carácter socioeconómicos, políticos o
culturales, así como cualquier otra dimensión externa de sus competencias
constitucionales” (pp. 27-28).
Juste (2021) mencionaba que, a comienzos del nuevo milenio, Francisco Al-
decoa y Michael Keating demostraban que la paradiplomacia representa una
nueva dimensión, tanto para el regionalismo como para las relaciones inter-
nacionales, como consecuencia del desvanecimiento de la distinción entre
los asuntos internos e internacionales y, entre el ámbito nacional y regional
5
Gracias a sus aportes realizados, otros académicos como Brian Hocking e
Iñaki Aguirre (2001) contribuyeron al debate teórico sobre la polisemia del
término paradiplomacia y su aplicación en diversos contextos, explorando
cómo los gobiernos no centrales participan en una diplomacia multinivel con
actores subestatales nuevos que se incorporan a dicha dinámica. Rosenau
(1997) ha denido este fenómeno de transformaciones, tanto del sistema in-
ternacional como del papel del Estado, como un proceso de fragmentación
en dos direcciones: hacia arriba, es decir, hacia instancias supranacionales,
como las organizaciones internacionales; y hacia abajo, es decir, en relación
con grupos subnacionales, como los gobiernos locales, que desarrollan alter-
nativas de participación, pese a no ser considerados como sujetos del derecho
internacional (Calvento y Rolandi, 2014), pero que les da la posibilidad de
intervenir, establecer o cumplir acuerdos de cuño económico y cultural, de
modo formal e informal (Vigevani, 2004).
En el aspecto político, la paradiplomacia busca promover la cooperación y
los intercambios en una variedad de áreas tales como: la economía, el comer
-
cio, turismo, la educación, cultura, tecnología, deportes, entre otros. Este in-
tercambio permite institucionalizar la construcción de relaciones más sólidas
mediante la rma de convenios, acuerdos y declaraciones de hermanamiento
5
Terminando la década de 1980, Ivo Duchacek ya alertaba sobre la creciente participación
de los gobiernos regionales en los asuntos internacionales, debido a que la globalización ha-
bía llevado a las entidades subestatales a tomar las riendas de su propio destino, promovien-
do sus intereses identitarios. Entrada la década de 1990, Brian Hocking estudia el impacto
de la globalización sobre la diplomacia contemporánea y constata que uno de los efectos
más interesantes es precisamente la creciente participación de los gobiernos no centrales en
los asuntos exteriores (Aguirre Zabala, 2000).
266 STUDIA POLITICÆ Nº 64 primavera–verano 2025
de manera complementaria al accionar político externo de un Estado. De esta
forma, las ciudades realizan hermanamientos sobre algunos elementos que
tienen en común: la proximidad geográca, los vínculos históricos, cultura-
les o comerciales, una comunidad migrante del país de origen e incluso un
problema en el cual comparten experiencia para su resolución, por lo que se
espera que los benecios sean mutuos (Mesa, 2016).
Cabe destacar que, durante mucho tiempo, la “diplomacia centralizada”, fue
el modelo dominante de las relaciones internacionales desde mediados del
siglo XVII, ya que legitimaba el rol del Estado nación como el actor central
para dirigir la política exterior de un país, sin considerar otro tipo de actor
externo que pudiese intervenir. Ya en el siglo XX, comienza a utilizarse el
concepto de la “diplomacia descentralizada” en oposición, para referirse a la
incorporación de actores diversos, nacionales y subnacionales, en las interac
-
ciones internacionales de un Estado.
De esta manera, el incremento de la participación de las ciudades en el ám
-
bito internacional, durante las últimas décadas llevó al desarrollo de nuevos
conceptos que permiten una mejor comprensión de las relaciones internacio-
nales, ya que presentan elementos comunes a la paradiplomacia. En primer
lugar, encontramos la protodiplomacia que hace alusión a la actividad in-
ternacional de entidades subnacionales que persiguen nes independentistas
y soberanos (Paquin, 2004). En segundo lugar, la paradiplomacia identi-
taria que se encuentra orientada al fortalecimiento de identidades y a la
construcción de un Estado plurinacional (Mesa, 2016). En tercer lugar, la
denominada nueva diplomacia regional, concebida como la actividad in-
ternacional de las regiones –en el contexto europeo– y que tiene origen en
procesos políticos, económicos y culturales para la conformación de bloques
supranacionales, la regionalización de la producción y cuestiones idiomáti-
cas, respectivamente
6
. Por último, la política externa federativa compren-
de la estrategia propia de un Estado –federal– o municipio, desarrollada en
el ámbito de su autonomía en aras de su inserción internacional de forma
individual o colectiva, indicando cierta desvinculación de la política exterior
del Estado en el que se encuentra (Rodríguez, 2004).
6
Siguiendo a Keating las regiones presentan diversas motivaciones que llevan a salir al
escenario internacional como, por ejemplo, en lo económico la búsqueda de nuevas inver-
siones, mercados para sus productos y tecnología para su modernización. En otras ocasio-
nes la necesidad de conseguir apoyo externo para consolidar la cultura y legitimarla de sus
propios gobiernos centrales, cuando existen aspiraciones nacionalistas.
MAURO JESÚS DOÑA 267
Ahora bien, ante esto surge la interrogante de si existe algún limite consti-
tucional o requisito que deban cumplir las entidades subnacionales para po-
der vincularse a otras regiones internacionales. Según Bustos Gisbert (1996)
toda organización estatal debe cumplir con tres nes: asegurar su propia exis
-
tencia y reproducción como organización, garantizar la convivencia pacíca
dentro de su territorio y asegurar su permanencia como entidad soberana
dentro de la comunidad internacional. En base a estos principios algunos
autores señalan que la actividad exterior de un ente subestatal será constitu-
cionalmente legítima cuando exista la expresa autorización el Gobierno, una
buena coordinación entre autoridades regionales en cuanto al intercambio de
información, dicha actividad sea scalizada por el Estado a través de los con
-
troles jurisdiccionales y la supervisión de órganos centrales correspondientes
(Jauregui), evita que sus unidades subestatales puedan incidir negativamente
en sus relaciones exteriores (Arenas, 2019). De esta manera, mientras las en-
tidades subnacionales se comprometan a respetar los límites constitucionales
establecidos por el Estado, que fueron establecidos para autorizar, scalizar
y controlar las dinámicas internas, no debería haber problema de vincularse
internacionalmente con otras regiones.
En el caso puntual de China, se conoce que en las últimas décadas sus ciu
-
dades multiplicaron sus relaciones internacionales, poniendo en marcha su
propia diplomacia en muchos casos. A través de las visitas, encuentros y mi
-
siones ociales de guras políticas, delegaciones empresariales, las ciudades
chinas mantuvieron una gran cantidad de contactos con ciudades extranjeras.
Esto conlleva a poder institucionalizar y ocializar las acciones en conjunto
ante los gobiernos centrales mediante los acuerdos de cooperación que se
establezcan.
Durante la década del 50 China puso énfasis en establecer contactos de pue
-
blo a pueblo y hacerse conocer en el mundo, por lo cual el PCCh impulsó
la creación de la Asociación de Amistad del Pueblo Chino en el Extranje-
ro –CPAFFC, por sus siglas en inglés– creada en 1954. El objetivo de esta
asociación era la promoción de los gobiernos locales en el extranjero y su
relación con instituciones u organismos de otros países. Su creación supuso
un primer paso para la organización de los primeros acuerdos con el extran-
jero. Por otro lado, en 1971 la XXVI Asamblea General de la Organización
de las Naciones Unidas aprueba la Resolución N°2861, estableciendo que los
hermanamientos son un mecanismo válido para la promoción de la paz y la
cooperación internacional. A partir de aquí comienzan a surgir nuevos acuer-
dos entre ciudades, localidades y territorios de China con otros del mundo.
268 STUDIA POLITICÆ Nº 64 primavera–verano 2025
Finalmente, como resultado del incremento de hermanamientos a comienzos
del nuevo milenio se crea, en 2008, la Asociación Internacional de Ciudades
de Amistad de China (CIFCA) concentrada exclusivamente en los hermana-
mientos (Raggio, 2022).
Los hermanamientos de las ciudades chinas se extienden alrededor del mun
-
do. Estos se enfocan en una relación que busca profundizar la comunicación,
generar espacios de cooperación en varios niveles, en varias dimensiones y
varios sectores, sea económico, cientíco o cultural. Por otro lado, es una
plataforma que permite que a los propios gobiernos locales proyectarse a
nivel internacional, dar voz a nuevos espacios, territorios y alternativas que
pueden conuir y acercarse a la política exterior de China. Las funciones que
tienen, en líneas generales, sería promover la economía local y el desarrollo
de las regiones, encontrar puntos en común para hacer un espacio cooperati-
vo más que competitivo, apuntando a la construcción en conjunto (Raggio,
2022).
Entonces, ¿cuál es el proceso para la elaboración de un hermanamiento en
-
tre ciudades chinas con el extranjero? En primer lugar, es más probable que
un acuerdo se logre con países que hayan establecido relaciones diplomáti-
cas con anterioridad. En segundo lugar, se deben cumplir ciertos criterios,
entre los cuales se analiza la posición geográca, la estructura económica
de la otra parte, las posibilidades de desarrollo conjunto, los antecedentes
sociales o culturales entre ambos y la estabilidad política local para asegurar
la continuidad de los mecanismos de cooperación. Una vez que se ha de
-
nido el criterio a seguir, se realiza una ronda de consultas, donde participan
las embajadas y la propia CPAFFC. En última instancia, si existe un interés
de la parte china el Comité Permanente de la Asamblea Popular China se
encarga de aprobarlo y reportarlo al Ministerio de Relaciones Exteriores de
China
7
.
Por lo general, los hermanamientos se realizan entre ciudades con caracte
-
rísticas similares en aspectos sociales, culturales, políticos y/o económicos,
como se mencionaba antes
8
. Tal es el caso de las ciudades de Pekín y Shan-
7
Los hermanamientos son parte de la política exterior de china que se da en el marco mul-
tilateral como en el bilateral. La estructura central es predominante, existen procesos de
contralor y de control para la aprobación del hermanamiento, pero de alguna forma también
hay oportunidad de establecer diferentes relaciones y más de pueblo a pueblo independien-
temente del Gobierno Central (Raggio, 2022)
8
Algunos sostienen que las iniciativas de integración subestatal se encuentran determina-
MAURO JESÚS DOÑA 269
ghái, reconocidas por ser la capital política y económica de China, respec-
tivamente, en las que los hermanamientos tienen lugar con ciudades anes
a sus intereses particulares. De tal manera, la primera ciudad tiene muchos
hermanamientos con ciudades capitales (Londres, Manila, Hanou, Bangkok,
Buenos Aires, por nombrar algunos ejemplos), en clara evidencia a fortalecer
el interés político. Mientras que la segunda ciudad, tiene acuerdos rmados
con ciudades de gran importancia económica
9
(Yokohama, Osaka, Milán,
Roterdam, Rosario, etc.)
Es importante destacar, que en las últimas décadas el gobierno chino viene
promoviendo la estrategia de incrementar los hermanamientos con ciudades
del oeste de China
10
. Por otra parte, también busca promover el interés de
estos acuerdos en América Latina, rmando un 11% de hermanamientos, a
diferencia de regiones europeas que cuentan con más del 35% de las mis
-
mas. Es posible que la baja participación se deba a múltiples factores, pero
cabe suponer que la gran mayoría responden a la falta de coordinación y
coherencia entre los diferentes niveles del gobierno nacional. Intensicar la
agenda de los hermanamientos con América Latina es importante, ya que el
principal interés se encuentra en la extracción y comercialización de recursos
naturales que son primordiales para China. Además, el gigante asiático tran-
sita un proceso de diversicación de su matriz energética por medio de las
energías limpias. Para lograr esta transición el vínculo con América Latina
y el Caribe resulta estratégico, dadas las riquezas ambientales de la región
11
(Juste, 2015).
das por los vínculos de proximidad geográca, cultural, histórica y económica, así como
también similares problemática, ubicación periférica, lejanía con los centros de comerciali-
zación, menos desarrollo relativo, etc. (Valle Sosa, 2012)
9
La actividad internacional de sus ciudades muestra como un Estado dinámico en el sis-
tema, no solo atiende asuntos de primer nivel, sino también aquellos de segundo orden.
Las ciudades se convierten en protagonistas y actores esenciales de la política exterior del
Estado, jugando un papel importante en el proceso de reemergencia que atraviesa China
como futura potencia económica.
10
A través de la estrategia del Going West, el gobierno se ha propuesto consolidar los lazos
con las ciudades del oeste. Esta región solo representa el 13% de los hermanamientos r-
mados, mientras que el centro, el 34% y la región este, el 52%.
11
En la última década China ha decidido apostar por energías limpias, como la solar, eólica,
hidroeléctrica, celulosa, nuclear, entre otras. Para ello, la extracción de litio y la producción
de energía mediante fuentes renovables se hace indispensable, siendo las inversiones chinas
aquellas que acaparan el mercado energético en suelo sudamericano.
270 STUDIA POLITICÆ Nº 64 primavera–verano 2025
a. El Soft Power y su relación con la paradiplomacia
Otro aspecto que debemos tener en cuenta en el contexto de la política ex
-
terior china es la capacidad que tiene para inuir en otros países y actores
internacionales a través de medios no coercitivos, como son la cultura, la
diplomacia, los valores, la economía y la imagen internacional. Es lo que Jo-
seph Nye (1990) denominó como “Soft Power” o poder blando, a la compe-
tencia de moldear las preferencias de otros a través del atractivo, en lugar de
la coerción o el pago de deudas
12
. No es una forma idealista o liberal, simple-
mente es una forma de poder, una forma de obtener los resultados esperados
elevándose a la categoría de herramienta de política exterior
13
.
Algunos autores apoyan la idea de Nye al sostener que se trata de una forma
de inuencia estructural donde se establece una agenda y se moldean las
preferencias de los actores sin recurrir a la coerción directa (Lukes, 2005).
También es vista como un recurso que no es exclusivo de los Estados, sino
que también puede ser ejercido por actores no estatales como ONGs, cor
-
poraciones (Hill, 2003), permitiendo que un Estado se adapte a las nuevas
dinámicas internacionales convirtiéndose en un factor clave de la diplomacia
contemporánea (Badie, 2010). No obstante, Janice Mattern (2005) critica a
Nye ya que argumenta que el Soft Power es en realidad una forma de poder
coercitivo disfrazado, que implica una manipulación discursiva a través de la
construcción de inuencias.
En la actualidad el poder ya no es un fenómeno relacional, sino que, como
consecuencia de la creciente interdependencia, se convierte en un fenómeno
estructural, consistente en el control o la capacidad para inuir o determinar
las estructuras y dinámicas del sistema o conseguir que los demás quieran lo
que uno quiere (Del Arenal, 2009, p. 211). Podemos armar que el posicio
-
namiento de las ciudades chinas en la esfera global, demuestra entonces, un
gran interés del gobierno central por expandir y consolidar sus estrategias de
poder blando.
Por lo tanto, ¿de qué manera se relacionan el poder blando y la paradiploma
-
12
El término es acuñado para describir una forma de inuencia basada en la atracción y la
persuasión, en contraposición al “Hard Powero poder duro que se mantiene vigente hasta
nuestros días.
13
Nye resalta que el poder blando brota del atractivo de la cultura, de los ideales y valores
políticos, de la legitimidad y autoridad moral de la política exterior, llevando a ser con-
siderada una especie de aptitud para obtener lo que se quiere mediante la atracción y la
seducción de las ventajas que puede generar.
MAURO JESÚS DOÑA 271
cia? Si bien ambos conceptos no tienen un mismo origen teórico, ambos se
complementan, dentro de la teoría de la interdependencia compleja, ya que se
acercan en mayor medida al idealismo, respondiendo a coyunturas similares
del sistema internacional (Slipak, 2014). La paradiplomacia se basa en gran
medida en las estrategias del poder blando, convirtiéndose en una herramien-
ta que permite a los gobiernos locales, entidades federativas, provincias, de-
partamentos o regiones comenzar a tomar acciones autónomas en cuestiones
internacionales. Como mencionábamos en un principio, debido al proceso
de globalización, “el orecimiento de nuevos actores internacionales y el
desarrollo de nuevas tecnologías de comunicación, aumentan la necesidad
de credibilidad en el escenario internacional y hace que el mundo sea cada
vez más interdependiente” (Mesa, 2016, p. 5).
Es importante aclarar que la política exterior de un Estado, sobre todo de
las principales potencias económicas, integra una estrategia y una forma de
actuar en el sistema internacional, persiguiendo y desarrollando los nes u
objetivos establecidos a partir de su cosmovisión. Según Mesa (2016), la
política exterior de China puede dividirse en cuatro etapas bien demarcadas
luego de la Revolución comunista de 1949. Las etapas que se identican son:
1. Primera etapa (1949-1960): denominada liangge zhenying (两个阵营),
comprende el periodo que abarca desde la fundación de la República Po
-
pular China, bajo la alianza con la antigua Unión Soviética y la ruptura
de la alianza sino-soviética, que comenzó a mediados de la década de
1950 profundizándose tras la llegada de Nikita Kruschev al poder. Los
conictos ideológicos, la forma de encarar la política externa frente a las
potencias occidentales y el no apoyo de los soviéticos frente a la proble-
mática de Taiwán y el Tíbet dieron por culminada esta primera etapa.
2. Segunda etapa (1960-1970): la doctrina imperante en este periodo se
denominó fandui di xiu (反对地修), que puede ser analizada como la
continuidad de los principios rectores del gobierno chino frente a la opo
-
sición del imperialismo occidental y al revisionismo soviético.
3. Tercera etapa (1970-1980): conocida bajo la denominación de sange shi
-
jie (三个世界) es el periodo caracterizado por el regreso de China a la
esfera internacional. Tras la muerte de Mao Zedong, se implementan me-
didas de Reforma y Apertura lideradas por Deng Xiaoping, quien buscó
el acercamiento a Estados Unidos para adquirir nuevos conocimientos y
mejorar la imagen del país en la esfera internacional. Con estas accio-
nes se fue congurando el modelo político-económico, que el propio
272 STUDIA POLITICÆ Nº 64 primavera–verano 2025
Deng denominaba el “socialismo con características chinas”, incorpo-
rando aquellos elementos de países occidentales que puedan servirle a
China14.
4. Cuarta etapa (1980-2004): durante estos años se establece la doctrina
heping yu fazhan (和平与发展) que se orientaba a evitar las alianzas
estratégicas para lograr una mayor participación en la economía mun
-
dial. No obstante, China se incorpora a los organismos internacionales
en búsqueda de mejorar los estándares de producción, servicios, etc., y
redenirlos a su favor. A mediados del 2001 el gigante asiático se incor
-
pora a la Organización Mundial del Comercio (OMC), lo que marca el
inicio de un nuevo ciclo para la economía mundial.
5. Finalmente, a estas etapas analizadas por el autor, podemos incorporar
una última que muestra los cambios producidos en los últimos veinticin
-
co años.
6. Quinta etapa (2004-2024): este periodo podríamos denominarlo Quán
-
qiú juéqǐ guójì zhìxù zhòng gòu (全球崛起与国际秩序重构), tradu-
cido como el “ascenso global y la reconguración del orden internacio-
nal”. En esta etapa continúan las acciones externas para incorporar a
China al mercado mundial y mejorar la imagen del país. De esta manera,
las acciones pasivas del gigante asiático se mantendrán hasta la llegada
al poder de Xi Jinping quien decide que China debe tomar un posiciona-
miento más activo y redenir el orden mundial establecido, recuperando
la hegemonía económica que el país tuvo históricamente. Además, se
caracteriza por iniciativas tales como la Franja y la Ruta, medidas para
terminar con la corrupción política, el n de la pobreza y el cumplimien-
to del sueño chino, la creación de un destino común compartido o la
iniciativa de construcción de una civilización global.
En líneas generales, podemos destacar que la política exterior de China se
basa en el cumplimiento de cuatro pilares esenciales: el mantenimiento de
la integridad territorial, el reconocimiento de un único gobierno chino en la
comunidad internacional, el desarrollo económico del país y el incremento
de su prestigio en el ámbito internacional. Para lograr su cometido, la política
exterior de China busca acercar su cultura milenaria al resto de los países,
llevando a que el gobierno aumente su presencia a través de las relaciones
14
Entre las diversas frases atribuidas al presidente Deng, la frase “lo chino para la esencia,
lo occidental para lo práctico” demuestra su visión de la política exterior defendida por el
mandatario.
MAURO JESÚS DOÑA 273
bilaterales que permitan consolidar y dar apertura a este aspecto cultural tan
importante
15
.
El papel de China en las relaciones sur-sur: antecedentes entre América
Latina y la RPCh
Luego de la Segunda Guerra Mundial, los contactos que existieron entre Chi
-
na y los gobiernos latinoamericanos fueron escasos. Durante aquella época
fueron pocos los países de la región que mostraron interés en China, como
resultado de la hostilidad ideológica que presentaba. En aquella época impe-
raba la Doctrina Monroe, por lo tanto, América Latina se encontraba dentro
de la inuencia de los Estados Unidos
16
(Jiang, 2021).
En 1974 el presidente Mao armaba que Asia, África y América Latina per
-
tenecen al Tercer Mundo. Su teoría representaba su propia visión sobre las
relaciones de poder en las que estaban sumidos los países que integraban
aquellas regiones, en un conicto continuo entre la antigua Unión Soviética
(URSS) y Estados Unidos (EEUU). Mao señalaba que las dos superpotencias
eran la base de la reacción mundial, ya que eran identicadas por sus campa-
ñas de dominio mundial y de explotación económica
17
(Unity Publications,
1979). Es sabido que al nal del gobierno maoísta y, más precisamente, du-
rante el periodo de Reforma y Apertura (1979-1990), la vinculación con los
países de América Latina comenzó a crecer. Durante aquella época, ya se
habían establecido los primeros vínculos con Cuba
18
(1960), y en las próxi-
15
Algunos autores sostienen que la difusión de la cultura china es el principal recurso para
consolidar el poder blando de China. Este aspecto queda demostrado en que actualmente
China posee Institutos Confucio en casi 121 países con los cuales mantiene relaciones bi-
laterales sólidas.
16
La Doctrina Monroe fue una política exterior proclamada por el presidente estadouniden-
se James Monroe en 1823 que prohibía la intervención de las potencias europeas en suelo
americano. Sin embargo, esta doctrina se irá adaptando al contexto que atraviesa Latinoa-
mérica complementándose con otras acciones de inuencia norteamericana sobre la región
(Dollar Diplomacy, Big Stick, entre otras). Esta doctrina se mantendrá vigente durante el
siglo XIX y XX.
17
Mao sostenía que un frente único amplio podía ser forjado contra la agresión, interferen-
cia y actividades bélicas de las dos superpotencias (Unity Publications, 1979).
18
Reconocido como el primer país del hemisferio occidental en establecer relaciones con
China, la Revolución Cubana (1959) llevó a entablar una larga y duradera amistad entre en
ambos países ante el bloqueo comercial impuesto por Estados Unidos.
274 STUDIA POLITICÆ Nº 64 primavera–verano 2025
mas décadas también se entablan relaciones diplomáticas con Chile (1970),
México (1972), Argentina (1972), Brasil (1974) y Uruguay (1988). El ob
-
jetivo principal de estas nuevas vinculaciones era fomentar el intercambio
comercial, la cooperación técnica y cientíca, y el intercambio educativo.
A partir de la década de 1990, China se integra al concierto internacional y
promueve la estrategia de que los empresarios públicos y privados comien
-
cen a invertir en el extranjero. La denominada Inversión Extranjera Directa
(IED) de China comenzó destinándose para grandes proyectos de infraes-
tructura relacionados con materias primas. Con el tiempo estas inversiones
combinadas con préstamos del Banco de Desarrollo de China y el Banco de
Exportación e Importación de China se destinaron a varios países de Améri-
ca Latina para la construcción de puertos, carreteras, ferrocarriles, presas y
centrales nucleares” (Jiang, 2021, p. 2)
Desde el año 2000 hasta el 2012 las relaciones sino-latinoamericanas en
-
traron en una etapa de desarrollo independiente. China y América Latina
dedicaron sus esfuerzos a desarrollase y establecer un nuevo orden político
y económico internacional, diversicando sus diplomacias para fortalecer
la cooperación entre países en vías de desarrollo. Fue en este contexto que
China expuso su voluntad de cooperación y el impulso de sus lazos con una
región que pasaría a ser considerada “estratégica” desde un punto de vista
geopolítico. China percibe a América Latina como “la fuerza constructiva
para establecer un nuevo modelo de relaciones internacionales. Esta región
sirve como una base principal para la realización de la asociación estratégi-
ca en la diplomacia de China” (Chen & Li, 2017, p. 152).
En el año 2008 China elaboró el primer “Documento sobre las políticas de
China hacia América Latina y el Caribe”, en el cual se establecieron las pri
-
meras líneas de acción y postulados sobre una posible “Asociación Estraté-
gica” con la región
19
, que en denitiva tuvo éxito. Según el ex ministro de
Relaciones Exteriores, Yang Jiechi (2007-2013), este documento pretendía
aclarar los objetivos de China en Latinoamérica y el Caribe, con la nalidad
de ayudar a la comunidad internacional y al pueblo chino a comprender la
política exterior china en la región. Por ello, se enunciaba que los vínculos
con los países que la integran deben basarse en relaciones de equidad y coo-
peración mutuamente beneciosas. Desde aquel entonces se intensicaron
19
Se puede armar que actualmente China tiene cuatro frentes de despliegue geopolítico
internacional: Corea del Norte, Irán, África y América Latina y el Caribe (Roncal, 2022).
MAURO JESÚS DOÑA 275
las giras de altos dirigentes a la región, creció la cantidad de memorándums
de entendimiento, acuerdos de cooperación en materia cientíca, los inter
-
cambios culturales, hermanamientos entre ciudades, entre otros
20
.
Tras la llegada del nuevo gobierno de Xi Jinping (2013-actualidad), en el
año 2014 se profundiza esta asociación, elevando el estatus de las relaciones
con los países latinoamericanos a la categoría de “Asociación Estratégica
Integral”, logrando un desarrollo conjunto más profundo
21
. Ese mismo año
se crea el Foro China-CELAC, entre cuyos miembros se encuentran los 33
Estados que la integran. Se encuentra compuesto por diversos subforos, entre
los cuales se destacan el Foro de Ministros de Agricultura, Innovación Cien-
tíca y Tecnológica, la Cumbre Empresarial, el Intercambio de Think Tanks,
Políticos Jóvenes, entre otros (Wuang, 2024).
Los postulados de esta nueva asociación fueron establecidos en el segundo
“Libro Blanco sobre la Política de China hacia América Latina y el Caribe”
22
que buscaba forjar un nuevo marco de cooperación sustancial basada en la
igualdad y el benecio mutuo, bajo la premisa de ganar-ganar como núcleo,
fortaleciendo la comunidad de destino de la humanidad (Ministerio de Rela-
ciones Exteriores de la RPCh, 2016).
Según las intenciones de este documento, China proponía una nueva congu
-
ración con ALC “cinco en uno”, a saber:
1. Relaciones políticas de sinceridad y conanza mutua: se logran persis
-
tiendo en el trato de igualdad y asistencia recíproca siempre con sinceri-
dad ateniéndose a los cinco principios de coexistencia pacíca. También
se dispone el intercambio de experiencias en la gobernanza, el apoyo
recíproco en temas de interés vitales y la preocupación de temas vincu-
20
Es importante mencionar que aquel documento vislumbra las intenciones con respecto
al fortalecimiento de los vínculos interparlamentarios de la región, ya sea a nivel nacional
como multilateral (Mercosur, Parlamento Andino) (BCN, 2008).
21
Reunidos en un encuentro en Brasilia los dignatarios de China y América Latina y el
Caribe denieron de manera conjunta el posicionamiento de las relaciones sino-latinoame-
ricanas, iniciando una nueva fase de cooperación integral (Ministerio de Relaciones Exte-
riores, 2016)
22
Se entiende por “Libro Blanco” aquel documento que permite ayudar a los lectores a
comprender un tema especíco. Este segundo libro blanco fue publicado el 24 de noviem-
bre de 2016.
276 STUDIA POLITICÆ Nº 64 primavera–verano 2025
lados a la soberanía estatal, integridad territorial
23
y el desarrollo soste-
nido, entre otros.
2. Relaciones económico-comerciales de cooperación y ganancia compar
-
tida: su objetivo es establecer un nuevo marco de cooperación sustan-
cial bajo el modelo “1+3+6”, creando una fuerza propulsora a través del
comercio, la inversión y la cooperación nanciera. Como puntos clave
de cooperación, la energía y sus recursos, obras de infraestructura, agri-
cultura, manufactura, innovación cientíco-técnica y tecnología infor-
mática
24
.
3. Relaciones culturales y humanísticas de aprendizaje recíproco: conso
-
lidando la amistad y contactos entre gobiernos, poderes judiciales, par-
tidos políticos y entidades regionales, así como los intercambios y coo-
peración en los terrenos de la educación, ciencia, tecnología, cultura,
deporte, salud, prensa y turismo.
4. Relaciones de estrecha coordinación en el plano internacional: promo
-
cionando la equidad y la justicia se busca reforzar la comunicación a n
preservar de manera conjunta el orden y el sistema internacional promo-
viendo el proceso de multipolarización, democracia, legalidad, represen-
tatividad y derechos a voz de los países en vías de desarrollo.
5. Relaciones bilaterales en conjunto: que se logra a través del apoyo, el
diálogo, la colaboración y cooperación con los organismos subregio
-
nales e instituciones multilaterales de la región, “convirtiendo al Foro
China- Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC)
como la plataforma principal para cumplir con estos objetivos” (Minis-
terio de Relaciones Exteriores de la RPCh, 2016, p. 3).
Como n último de aquel documento, se buscaba realizar un balance de las
experiencias compartidas entre ambas regiones a n de proyectar un me
-
jor futuro en el desenvolvimiento de las relaciones con Latinoamérica y el
Caribe. Desde la perspectiva china, ambas regiones se encuentran en pleno
23
El entendimiento mutuo de los problemas de soberanía sobre territorios extranjeros, ha
permitido que tanto Argentina como China se apoyen mutuamente en los reclamos territo-
riales sostenidos por cada uno (Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur; Islas
Paracel y Spratly, Taiwan, entre otros territorios).
24
No obstante, hay que anticipar que la distancia geográca entre China y América Latina,
en cierta medida, obstaculiza el desarrollo de las relaciones bilaterales, por otro lado, favo-
rece la posibilidad de impulsar la amistad, la paz y la igualdad entre ambas partes.
MAURO JESÚS DOÑA 277
crecimiento, comparten etapas de desarrollo similares y asumen idénticas
tareas para concretarlas.
En el ámbito económico, la interdependencia entre ambos es notable. Para
muchos países de ALC, China es una importante fuente de inversión directa
y préstamos, así como también, un socio comercial estratégico. El dragón
rojo registró para el año 2016 un aumento del 67% en la inversión directa
en Latinoamérica potenciando sectores como la energía, minería, infraes
-
tructura, agricultura, la industria manufacturera, industria informática, los
servicios, el comercio electrónico y el transporte aéreo. Durante este periodo
las inversiones resultaron positivas, ya que muchas de ellas se implementa-
ron de forma ordenada, logrando que muchas empresas chinas adquieran la
franquicia de diversos proyectos hidroeléctricos, mineros, agrícolas, entre
otros en la región
25
.
En 2020 la inversión de China en los países de América Latina representó
aproximadamente un 10% de la IED total en la región. En cuanto al comercio
entre China y ALC, “para el año 2023, se alcanzó los $489.000 millones de
USD, lo que equivale aproximadamente al 8% del comercio total del gigante
asiático según la Administración General de Aduanas de China (GACC)”
(Wuang, 2024, p. 40).
Como extensión natural de la Ruta Marítima de la Seda del siglo XXI, ALC
se ha convertido en un importante participante en la construcción conjunta de
la Iniciativa de la Franja y la Ruta
26
(IFR). Esto se debe a dos razones princi-
pales: la primera es que ALC representa un mercado de consumo muy impor-
tante para los productos manufacturados chinos, con diseños y características
innovadoras; la segunda, debido a los acuerdos rmados, la relación bilateral
con China ha experimentado un rápido crecimiento como consecuencia de la
consolidación de la conanza mutua entre ambas partes
27
.
25
Las empresas chinas fortalecen su cooperación con la región a través de la puesta en mar-
cha de distintos proyectos de infraestructura bajo el modelo denominado EPC que consiste
en la Ingeniería, Adquisición y Contratación.
26
La IFR está diseñada como un medio para conectar entre sí las estrategias de desarrollo e
intensicar la cooperación entre China y otros países que la integran (Xinhua, 2023).
27
Para abril de 2024, 22 países de la región habrían rmado acuerdos de cooperación con
China sobre la IFR, fortaleciendo la cooperación en diversos ámbitos (Wuang, 2024). Ade-
más, se le reconoce que ha establecido lazos diplomáticos con 26 países de la región.
278 STUDIA POLITICÆ Nº 64 primavera–verano 2025
a. La trayectoria de la cooperación sur-sur
Queda en evidencia que China no deja de asumir su nuevo rol global, pero
se presenta como un país que, al igual que otros del denominado “Sur”
o Tercer Mundoprocura diferenciarse de las hegemonías tradicionales,
enfatizando en la reciprocidad, el benecio mutuo y la cooperación sur-sur
(Slipak, 2020)
A pesar de que el concepto de cooperación sur-sur ha sido acuñado y utili
-
zado desde hace relativamente poco tiempo, “en la práctica lleva décadas
implementándose como expresión de la solidaridad entre países en desarro-
llo” (López, 2014, p. 9). El origen práctico del término podemos encontrarlo
tras la nalización de la Segunda Guerra Mundial, en el periodo que trans-
curre entre 1955 y 1978, pero se conoce que irá adquiriendo fuerza en las
próximas décadas. Durante el primer periodo existen dos hitos importantes
en la construcción de la CSS, hablamos de la celebración de la Conferencia
de Bandung
28
(Cumbre Asia-África) y la Conferencia de Buenos Aires en la
que se aprobó el “Plan de Acción” que lleva el nombre de aquella ciudad, y
recoge algunas de las directrices más importantes que constituyen la base de
la cooperación sur-sur:
1. Se destacan los cambios profundos en las relaciones políticas y económi
-
cas internacionales (proceso de descolonización)
29
.
2. Los conceptos, las actitudes políticas y económicas, las instituciones y
las relaciones deben ajustarse a las nuevas realidades y a concepciones
cambiantes.
3. Se destaca la necesidad de exigir esfuerzos concertados entre los países
en vías de desarrollo y desarrollados.
28
Celebrada en Indonesia, entre el 18 y el 24 de abril de 1955, la Conferencia sentó las
bases del Movimiento de los Países no Alineados y estableció el concepto de Tercer Mundo
para aquel bloque de países que se autoproclamaron independientes del orden bipolar exis-
tente durante la Guerra Fría.
29
Hace referencia a los movimientos independentistas que se dieron durante la segunda
mitad del siglo XX en los territorios colonizados por los países europeos en África y Asia
respectivamente. Estos procesos de emancipación tuvieron consecuencias desastrosas para
las economías locales que llevaron a la instauración de múltiples gobiernos autoritarios y
dictaduras. Como señala el Dr. Raúl Zaffaroni (2022), pese a que en África se reconocen
alrededor de dieciséis independencias, algunos países europeos mantuvieron su dependen-
cia económica para no terminar el colonialismo formal y quitarse la responsabilidad de sus
crímenes cometidos durante la etapa colonial.
MAURO JESÚS DOÑA 279
4. La cooperación entre los países en desarrollo (CTPD) es un medio para
crear la comunicación y fomentar una cooperación más amplia y efectiva
entre los países en desarrollo.
5. La CTPD es un proceso multidimensional y su alcance puede ser bila
-
teral o multilateral y su carácter subregional, regional o interregional.
Debe estar organizada por los gobiernos entre sí, los cuales pueden pro-
mover con tal n la participación de organizaciones públicas, privadas
y particulares.
6. Se hace necesario un aumento de la cooperación técnica proveniente de
los países desarrollados, transferencia de tecnologías avanzada e insu
-
mos necesarios para aumentar la capacidad técnica.
7. Se reconoce los antecedentes de las diversas declaraciones, resoluciones
y decisiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas y de otros
organismos para reconocer la importancia de este tipo de cooperación.
8. Su fundamento debe valerse de una perspectiva global y colectiva, así
como también, basarse en el estricto respeto de la soberanía nacional, la
independencia económica, la igualdad de derechos y la no injerencia en
los asuntos internos de las naciones, cualquiera que sea su dimensión,
nivel de desarrollo y su sistema social o económico.
9. Es un elemento importante para constituir una estrategia futura que logre
acrecentar la dignidad humana y el progreso, y mejorar el funcionamien
-
to del conjunto de la economía mundial (PABA, 1978).
Más tarde, en el periodo de 1978 y el 2000, se sucedieron varios conictos
en la región de Oriente Medio, la crisis de la deuda latinoamericana a nes
de los ochenta y comienzos del noventa, la crisis del sudeste asiático, entre
otros hechos. Esta etapa se caracteriza por el declive de la Guerra Fría y
la transición de un contexto internacional bipolar a uno con la hegemonía
indiscutible de los Estados Unidos. En este periodo, se empieza a emplear
el término cooperación sur-sur en los diversos eventos y cumbres internacio
-
nales realizadas. Podemos situar su nalización durante la celebración de la
Cumbre del Milenio, “en la que se establecen los Objetivos de Desarrollo
del Milenio (ODM)
30
reimpulsando los esfuerzos en la lucha contra la pobre-
za y la desigualdad mundial” (López, 2014, p. 16).
30
Durante la Cumbre se establecieron un conjunto de ocho metas a ser alcanzadas en el año
2015, que fueron acordadas por los Estados Miembros de las Naciones Unidas.
280 STUDIA POLITICÆ Nº 64 primavera–verano 2025
La última etapa la podemos situar entre el año 2000 y el 2013, con la celebra-
ción de la primera cumbre en Santiago de Chile de la CELAC. Durante este
mismo año se crea el Foro China-CELAC para reorientar la política externa
de los países miembros con el gigante asiático, convirtiéndose en una de las
primeras acciones en relación al fortalecimiento de la CSS. Este periodo se
caracteriza por una primera etapa de crecimiento económico para los países
en desarrollo hasta el estallido de la crisis nanciera de 2008. Luego de ella
se incrementan las ayudas económicas a los países más afectados por la crisis
y se celebran nuevos foros, cumbres, talleres y reuniones que fortalecen la
articulación de los países en materia de cooperación en diversos ámbitos.
En este último periodo el término de cooperación sur-sur ya queda instaurado
tras su proceso de popularización en la década previa. De esta manera, entre
sus aspectos más importantes podemos destacar:
la horizontalidad, la preservación de la diversidad, la protección de la
identidad cultural, la no interferencia en los asuntos internos de los Esta-
dos y la comprensión de las situaciones propias de los países; teniendo la
peculiaridad de ser un mecanismo desarrollado entre socios iguales que
respetan su independencia y la soberanía nacional” (Calvento, 2014, p. 4)
b. Oportunidades y debates de la CSS
El enfoque teórico de la cooperación sur-sur ha comenzado adquirir relevan
-
cia en las últimas décadas, como resultado de los procesos políticos, sociales
y económicos que afectaron las distintas regiones del sur global. A comien-
zos del nuevo milenio Latinoamérica atravesó un proceso de integración re-
gional para enfrentar la “pesadilla neoliberal” vivida en los años noventa.
Durante aquel tiempo, la liberalización de la política cambiaria facilitó en
una medida sin precedentes la entrada y salida de capitales de los mercados;
“como consecuencia los gobiernos perdieron su capacidad para gestionar la
economía volviéndose más vulnerables a las uctuaciones de los mercados
de valores, políticas de “dolarización”, creación de zonas y tratados de libre
comercio” (Williamson, 2013, p. 559) que terminaron en un rotundo fracaso
y aumentaron las deudas públicas de los países latinoamericanos.
El proceso integracionista se fue dando progresivamente tras el triunfo de
gobiernos populares que abogaban por la construcción de una alternativa al
sistema capitalista y al paquete de reformas impulsadas por el Fondo Mone
-
tario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), que los países de ALC
MAURO JESÚS DOÑA 281
debían seguir para reestructurar sus deudas públicas y equilibrar sus econo-
mías locales
31
. Con el avance de la “Marea Rosa”
32
en ALC, el regionalismo
estratégico propugnaba, como factor determinante de la consolidación del
proceso de integración, el uso, control y la gestión de los recursos natura-
les. Como consecuencia de un alza de los precios de las materias primas
a nivel global, los gobiernos que llegaron a comienzos de los años 2000,
nacionalizaron sus sectores estratégicos como la minería, los hidrocarburos,
entre otros (Lo Brutto, 2015). Maristella Svampa (2013) acuñaría el término
“consenso de las commodities(p. 31) para referirse al proceso de creci-
miento económico de los nuevos gobiernos populares de izquierda a través
de la exportación de bienes primarios desplazando la valorización nanciera
hacia una mayor dependencia de estos recursos
33
. Dicha situación genera que
lleguemos a pensar que el enfoque político de la CSS abogaría por el fortale
-
cimiento de la autonomía, la inuencia y la obtención de mayores cuotas de
poder en las decisiones que se toman internacionalmente.
Pese a la intención de dejar al margen los designios norteamericanos, la reali
-
dad es que la región no ha podido liberarse de las relaciones de dependencia
directa e indirecta que la mantienen sujeta a la inuencia de Estados Unidos.
No obstante, el rol que China ha conseguido en la región y a nivel global,
conlleva a que el gigante asiático se convierta, posiblemente, en la mejor
alternativa para redenir los objetivos estratégicos de ALC. Los gobiernos
progresistas, de centro izquierda y derecha establecidos en la región, encuen-
tran en el gigante asiático un importante aliado que refuerza su capacidad de
independencia y emancipación, constituyéndose como uno de sus principales
socios comerciales, fuente de nanciación y apoyo político
34
.
31
Este paquete de reformas fue acuñado con el nombre “Consenso de Washington”, una
serie de medidas que fueron establecidas por el economista británico John Williamson en
1989 para los países que se encontraban azotados por las crisis nancieras de nales de los
80.
32
También conocida como Pink Tide, en inglés, se reere a la oleada de victorias electorales
de candidatos de izquierda que se dieron en países como Argentina, Bolivia, Brasil, Chile,
Ecuador, El Salvador, Nicaragua, Paraguay, Uruguay y México a partir de 1998 y que cam-
biaron la forma de gobernar en la región.
33
La creciente demanda de materias primas por parte de los países centrales y potencias
emergentes ha impulsado la exportación de bienes primarios, generando impactos negati-
vos en la región, deniendo un nuevo orden económico y político, que aumenta la desigual-
dad social y la desposesión de los recursos naturales por parte de las comunidades locales.
34
Durante los trabajos del Foro de la CELAC-China llevados a cabo en 2015, el presidente
Xi Jinping se comprometería a destinar una inversión aproximada de 250.000 millones de
282 STUDIA POLITICÆ Nº 64 primavera–verano 2025
Conociendo la importancia que tienen sus acciones en la región, China se ha
propuesto, teniendo en cuenta los objetivos establecidos en el Libro Blanco,
intensicar el contacto político directo para fortalecer las relaciones políticas
con los países latinoamericanos. Para esto, se enfoca en una fuerte inversión
y cooperación nanciera en los sectores estratégicos, impulsando pequeños,
medianos y grandes proyectos en diversas áreas
35
.
Un hecho clave a destacar es que la mayoría de las inversiones principales,
realizadas por China, se orientan a la extracción de commodities en sectores
agrícolas, mineros y energéticos, antes que al desarrollo de tecnologías pro
-
pias. Esto supone un nuevo riesgo latente para Latinoamérica, ya que estaría
reproduciendo los patrones de “dominio” y “subordinación” que histórica
-
mente la afectaron.
En esta misma línea Mignolo emplea la categoría “giro decolonial” como
un enfoque que permite la construcción de sentido a partir de la experiencia
generada por la diferencia colonial: “como un proceso que devela las sub
-
jetividades sometidas, las experiencias y saberes subalternos” (Rincón et
al, 2015, p. 77).
En contraposición al modelo moderno/colonial se erige una
perspectiva comprometida con la igualdad global, con la justicia económica
que orienta una nueva forma epistémica y un nuevo hacer, desprendido de
toda visión eurocentrada (Rincón et al., 2015). Estas narrativas hegemónicas
legitimaron el papel de América Latina como una región periférica cuya fun-
ción principal era la exportación de materias primas. De tal forma, la CSS
entre ALC y China se presenta como una opción a los modelos tradicionales
de desarrollo occidentales, creando un espacio donde ambos actores inter-
cambian no solo recursos primarios, sino también experiencias y saberes que
desafían la hegemonía occidental.
No obstante, encontramos que en los últimos años se ha generado una do
-
ble postura en torno al papel que tiene China en su relación con países de
África y América Latina. Por una parte, algunos autores como Alden (2007),
Brautigam (2009), Navarro (2011), Malena (2015) Mosquera (2015), entre
USD durante los próximos 10 años con el objetivo de potenciar el debilitamiento de la
inuencia norteamericana en la región” (Lo Brutto, 2015, p. 11)
35
La cooperación china está regida por la norma del benecio mutuo y la ganancia compar-
tida con los destinatarios de la ayuda. Durante la proclamación del Undécimo Plan Quinque-
nal del país (2006-2010) se establece que el incremento de la ayuda a otros países en desarro-
llo es una forma de colaborar con la estrategia nacional de going global, que busca garantizar
el suministro de energía y recursos, así como internacionalizar las empresas chinas.
MAURO JESÚS DOÑA 283
otros, tienen una visión crítica sobre el expansionismo chino, argumentando
que sus prácticas comerciales e inversiones tienen un impacto negativo en la
soberanía política y económica de los países receptores. Su enfoque extracti-
vista refuerza la dependencia de los países involucrados en la exportación de
materias primas, pudiéndose tratar de un “neocolonialismo” chino. Por otro
lado, autores como Dirlik (1997), Chang (2007), Sautman y Hairong (2012),
Gallagher (2016), Jiang (2018), Carrera (2020) entre otros, critican la na
-
rrativa anterior señalando que, en el nuevo escenario mundial, los países en
desarrollo tienen derecho a establecer relaciones económicas con diferentes
potencias sin ser consideradas víctimas del colonialismo y que la presencia
china en ambas regiones brinda alternativas económicas para el crecimiento
sin las condiciones impuestas por organismos nancieros occidentales. Esta
postura es objeto de debate entre analistas políticos y académicos en los di
-
versos foros regionales, ya que advierten que, si bien la relación con el gigan-
te asiático puede ser beneciosa en términos económicos, también se podría
recaer en una dependencia excesiva de contar con un solo socio comercial
36
.
Para ejemplicar, teniendo en cuenta el enfoque de la paradiplomacia que la
provincia de San Juan ha implementado con China, se puede tomar el caso del
proyecto minero Josemaría. Se trata de uno de los emprendimientos mineros
más ambiciosos de la provincia y de Argentina, ya que se encuentra orienta
-
do a la extracción de cobre, oro y plata. Ubicado cerca de la Reserva natural
de San Guillermo, en el departamento de Iglesia, a una altura aproximada de
4.230 m s.n.m, el proyecto comprende un potencial de comercialización de
minerales muy alto. Es por ello que en el año 2022 la empresa canadiense
Josemaría Resources fue adquirida por Lundin Mining, quienes conrma-
ron la participación de inversiones de empresas chinas en el desarrollo de la
infraestructura necesaria. Teniendo en cuenta, la visión crítica de un neoco-
lonialismo chino, algunas organizaciones ambientales, comunidades locales
vecinales manifestaron el impacto ambiental que esta generaría, debido a la
cantidad y al uso intensivo de agua que el proyecto minero necesitaría, en
una provincia con crisis hídrica estructural. Además, se evidencia la lógica
extractivista centrada en la exportación de materias primas, sin generar ca
-
denas de valor agregado locales o transferencia de tecnología moderna, lo
que repercute directamente en la limitación de las regalías provinciales. Por
su parte, la visión alternativa de un desarrollo autónomo provincial, sostiene
36
Otros autores como Slipak (2020) advierten que las futuras relaciones con China podrían
congurar un posible “Consenso de Beijing” en América Latina, reproduciendo los patro-
nes de subordinación y dependencia característicos de relaciones entre centro y periferia.
284 STUDIA POLITICÆ Nº 64 primavera–verano 2025
que las inversiones directas y la participación de las empresas chinas en el
proyecto reducirían la dependencia de organismos multilaterales occidenta
-
les. San Juan podría convertirse en un actor clave de la transición energética,
debido a los altos volúmenes de cobre que se exportarían. Esto conllevaría a
dinamizar la economía local, logrando mejores ingresos, generando nuevas
fuentes de empleo, con las promesas de seguir incentivando los proyectos de
infraestructura asociados al él. De esta manera, el proyecto constituye una
oportunidad estratégica para el desarrollo autónomo. Sin embargo, también
presenta elementos coloniales que llevan a pensar que se trata de una nueva
forma de dependencia asimétrica, por los aspectos relacionados a la extrac
-
ción minera que supone su puesta en marcha.
Con motivo de dejar atrás dicha imagen, el presidente Xi Jinping ha soste
-
nido en diversos discursos que el intercambio entre Latinoamérica y China
debe consolidarse, ya que es fundamental para lograr la “Gran Revitalización
de la Nación China”
37
e intentar igualar las condiciones socio-económicas de
la región.
Durante la cumbre de los BRICS Plus, realizada el 24 de octubre de 2024 en
Kazán, Rusia, el presidente Xi sostuvo nuevamente que es necesario combi
-
nar la gran fuerza del sur global para construir juntos la comunidad de futuro
compartido de la humanidad, reconociendo los desafíos a los cuales deberán
enfrentarse en los próximos años. Durante su intervención destacaba que las
fuerzas colectivas del sur global deberán:
“fortalecer la gobernanza de la seguridad global y explorar soluciones
para abordar los síntomas como la causa raíz de las cuestiones candentes;
[…] desempeñar un papel activo y orientador de la gobernanza económi-
ca global y poner el desarrollo en el centro de la agenda económico-co-
mercial internacional; […] abogar por intercambios entre civilizaciones,
acrecentar la comunicación y el diálogo” (Xi, 2024, p. 1)
Al hacer mención a la construcción de una comunidad de futuro o destino
compartido, hace alusión a su Iniciativa para la Civilización Global o Glo-
37
Aquel concepto ha sido mencionado por el presidente Xi en varias oportunidades, ha-
ciendo referencia a la necesidad de volver a posicionar a China en el centro del escenario
mundial, dejando atrás el denominado “Siglo de la Humillación” (1839-1949). En su dis-
curso ante el XIX Congreso Nacional del PCCh, señalaba que la materialización de la gran
revitalización de la nación china es el sueño más grandioso que acaricia nuestra nación
desde la época moderna (Xi, 2017).
MAURO JESÚS DOÑA 285
bal Civlizatión Inittiative (全球文明倡议), una propuesta lanzada durante la
Cumbre de Alto Nivel del PCCh en marzo de 2023. El objetivo de la medida
es coordinar con otros países los intercambios culturales, valores comparti-
dos y experiencias de gobierno, y fortalecer la idea de fundar la Alianza de
Think Tanks del sur global.
Para que estas deniciones tengan éxito en los tiempos actuales, la CSS debe
-
ría ser una actitud basada, verdaderamente, en los sentimientos y relaciones
que persiguieran el logro de nes comunes, el reconocimiento y considera-
ción de principios morales, así como el respeto a la soberanía, la equidad y el
mutuo benecio como se ha señalado en múltiples ocasiones (Nel & Taylor,
2013). Sin embargo, al ser reconocido como un complemento de los meca-
nismos de cooperación tradicionales, muchas veces termina reproduciendo
las mismas dinámicas asimétricas donde solo los mejores posicionados se
terminarán beneciando de esta herramienta.
En denitiva, analizar este mecanismo de cooperación en América Latina y
el Caribe implica reconocer que la integración regional a comienzos del siglo
XX, no ha resuelto la crisis de identidad de la CSS, sino que ha profundizado
la lógica extractivista. El modelo de desarrollo impulsado por los gobiernos
de la región, sigue priorizando la acumulación capitalista basada en la explo
-
tación de recursos, sin generar transformaciones sustanciales en la relación
entre Estado, sociedad y mercado
38
. En este sentido, la CSS ha permaneci-
do limitada a acuerdos intergubernamentales que no logran incorporar a los
distintos sectores sociales de manera efectiva. Si se quiere lograr una exito
-
sa diplomacia multinivel que respete los lineamientos de la paradiplomacia
provincial, será necesario incluir los movimientos sociales, las comunidades
organizadas, los pueblos originarios y todos aquellos sectores que muchas
veces son marginados de la toma de decisiones por parte de los gobiernos
provinciales. En este sentido, es requisito indispensable repensar la relación
entre el Estado y la comunidad local, y la mejor oportunidad para lograrlo
será a través de la creación de espacios plurinacionales, donde los intereses
de los pueblos se encuentren en el centro de la cooperación internacional.
38
Si bien se han establecido algunos mecanismos de integración como la Alianza Boliva-
riana para los Pueblos de América (ALBA) o la Unión de Naciones Suramericanas (UNA-
SUR), estos han favorecido principalmente a sectores ligados a la explotación de recursos
naturales, sin cuestionar las estructuras económicas y sociales que perpetúan los lazos de
dependencia.
286 STUDIA POLITICÆ Nº 64 primavera–verano 2025
La vinculación entre San Juan y China: antecedentes de una historia
reciente
Las provincias argentinas son reconocidas como unidades subnacionales;
con su propia autonomía política interactuaron a lo largo del tiempo con di
-
versos países, suscribiendo normativas y convenios que benecien a ambas
partes en materia comercial, cultural, deportiva, turística, cientíca y educa
-
tiva, entre otras. Como mencionaba Calvento (2019) la política subnacional
nace como resultado de la glo87uibalización y la organización de una nueva
sociedad. En el marco constitucional argentino, la participación subnacio-
nal se encuentra subordinada a las prioridades y objetivos diplomáticos del
Estado nacional, según el artículo 124 de la Constitución Nacional
39
. De tal
manera, la denición de los contenidos y el accionar de la política exterior es
atribución del Estado, mientras que “los actores subnacionales quedan fa
-
cultados a jar los lineamientos internacionales que mejor se adapten a las
necesidades locales, pero sin perder de vista la estrategia nacional” (Cal
-
vento, 2019, p. 4).
La provincia de San Juan y distintas regiones de China formalizaron acuer
-
dos, a lo largo de su historia, para mejorar la cooperación entre organismos e
instituciones de ambas partes. Los primeros acuerdos rmados datan del año
1989, cuando se comenzó a profundizar la cooperación cientíca. De esta
manera se logra la llegada del primer astrolabio fotoeléctrico al Observatorio
Felix Aguilar
40
. Estos primeros intercambios dieron la posibilidad de cons-
truir una relación de conanza entre cientícos para dar lugar a un salto
cualitativo con la construcción, instalación y funcionamiento de nuevos pro-
yectos como el proyecto CART” (Malacaza, 2020, p. 81).
Luego del primer contacto, la cooperación cientíca fue aumentando progre
-
sivamente y en la actualidad la provincia no solo cuenta con convenios de
cooperación cientíca, sino que también se han impulsado proyectos mineros,
como Veladero, nanciado por la sociedad Shandong Gold Mining-Barrick
39
El artículo 124 de la Constitución Nacional establece que corresponde a las provincias el
dominio originario de los recursos naturales existentes en su territorio. Debe interpretarse
que el dominio de los recursos naturales corresponde a la Nación o a las provincias según
el territorio en que se encuentren.
40
La observación radioastronómica estuvo entre los primeros objetivos conjuntos de in-
vestigación entre ambas comunidades cientícas. Argentina es pionera desde 1966 en esa
materia en América Latina a través de radiómetros y radiotelescopios, mejorando las con-
tribuciones geodésicas (Malacaza, 2020).
MAURO JESÚS DOÑA 287
Gold
41
; Josemaría, cuyas principales inversiones provienen de la empresa
Lundin Mining; parques solares como Tamberías-Diaguitas, cuya inversión
fue realizada por Powerchina, entre otros. Mediante esta colaboración se es-
tablecen puentes que trascienden las diferencias, fomentando relaciones de
amistad sólidas y sostenibles entre ambas partes.
En la historia reciente de la provincia de San Juan pueden identicarse dos
periodos donde se rmaron los principales convenios con distintas empre
-
sas de regiones diversas de China –Jiangsú, Beijing, Guizhou, Henan, Shan-
dong–. Estos periodos corresponden al primer gobierno del Dr. Sergio Uñac
(2015-2019) y su segundo periodo (2019-2023). Durante aquel tiempo la
política subnacional de la provincia se encontraba alineada a los objetivos de
la política exterior del Estado nacional argentino, destacándose las acciones
llevadas a cabo por el gobierno nacional de Alberto Fernández (2019-2023).
Por otro lado, es importante destacar algunos datos a tener en cuenta cuando
hablamos de antecedentes y oportunidades:
1. La cooperación subnacional entre regiones de Argentina y China ha cre
-
cido notablemente en los últimos años, particularmente durante el perio-
do 2019-2023, en el ámbito de las inversiones económicas, cientícas
e intercambios culturales y ambientales. Sin embargo, es real que en el
último tiempo la cooperación entre ambas regiones se encuentra parali-
zada debido al cambio de gobierno.
2. Beijing como capital, centro político y cultural de China, tiene acuerdos
bilaterales con varias provincias de Argentina, aunque San Juan no ha
explorado con profundidad la idea de un posible hermanamiento con
esta región que involucre nuevos actores de la economía local. La cons
-
trucción de un hermanamiento se ve dicultada por las condiciones eco-
nómicas, políticas y sociales que presenta la provincia, si tenemos en
cuenta la dimensión que supone compararla con la capital de la RPCh.
No obstante, San Juan ha podido formalizar un convenio en el área de
la astronomía entre el Observatorio Astronómico Nacional (NAOC) y
diversos organismos provinciales para la puesta en marcha del Proyecto
CART.
41
Esta asociación fue posible cuando el gobierno de Mauricio Macri participó en la Feria
China Mining en 2016 y 2017 con la intensión de atraer inversiones mineras. Como resul-
tado, “la Shandong Gold se asoció con Barrick para adquirir el 50% de la Mina Veladero
(Oro y Plata) en la provincia de San Juan” (Oliva, 2017, p. 203).
288 STUDIA POLITICÆ Nº 64 primavera–verano 2025
3. La provincia posee un fuerte potencial en áreas claves como la minería y
las energías renovables, fundamentales para la transición energética que
atraviesa el planeta. Además, posee un importante desarrollo de la viti-
vinicultura y frutos secos de exportación a muchos países, entre ellos a
China, alineándose con los intereses estratégicos en materia alimenticia
y el desarrollo sostenible que persigue Beijing.
4. Pueden tomarse como referencia las experiencias exitosas de coopera
-
ción subnacional de provincias como Mendoza, Salta, Jujuy, Córdoba,
Neuquén y Tierra del Fuego, entre otras, con sus servicios y materias
primas de exportación hacia el gigante asiático.
En el marco de los antecedentes de convenios rmados, encontramos que
no existe un hermanamiento formal de los agentes locales entre la provincia
de San Juan y el gobierno local de la ciudad de Beijing. A pesar de ello, se
destacan acuerdos y convenios rmados previamente posibilitando una vin
-
culación más sólida y directa con otras regiones que presentan características
similares a la provincia. Entre estos se destacan:
1. Acta de intención entre la provincia de San Juan y la provincia de Jiang
-
sú, cuyo objeto es aanzar lazos de amistad, logrando hermanar a ambas
provincias para alentar y desarrollar la cooperación económica, cientí-
ca y cultural. Fue suscripta en el año 1998 entre la Gobernación de San
Juan y la Gobernación de Jiangsú (CARI, 2013)
2. Carta de intención entre la provincia de San Juan y el Municipio de Bei
-
jing, sobre la Cooperación en las Obras de la Carretera y del Túnel del
Paso de Agua Negra cuyo objeto es participar en el diseño, consultas y
operación del proyecto. Se suscribió en el año 2004 entre el Ministerio
de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de Argentina,
y el Gobierno de la Provincia de San Juan, por una parte, y la Corpora-
ción Nacional China de Obras en el Exterior (CARI, 2013)
3. Convenio de cooperación entre la provincia de San Juan, Universidad
Nacional de San Juan (UNSJ) y Consejo Nacional de Investigaciones
Cientícas y Técnicas (CONICET), por un lado y el NAOC, por el otro,
cuyo objetivo es cooperar en la construcción, instalación y funcionamien
-
to del Radiotelescopio China-Argentina (CART) en el Parque Nacional
El Leoncito, Departamento de Calingasta. El Convenio fue suscripto en
el año 2015 y, al día de hoy, representa el convenio de cooperación y
transferencia tecnológica más importante que tiene la provincia con el
NAOC.
MAURO JESÚS DOÑA 289
4. Acuerdo de cooperación entre la provincia de San Juan y la provincia de
Guizhou, cuyo n es realizar intercambios en cultura, turismo, cuestio
-
nes tradicionales, artesanías y economía digital. El Acuerdo fue suscrip-
to en el año 2019 (Revista Dang Dai, 2019).
5. Memorándum de fortalecimiento entre la provincia de San Juan y la
provincia de Henan, que busca desarrollar diversos intercambios y coo
-
peraciones en áreas tales como: economía, comercio, inversión mutua,
minería, humanismo y, sobre todo en los aspectos de agricultura moder-
nizada, energía limpia, ciudades inteligentes, ciencia, tecnología, edu-
cación, etc., para el desarrollo y la prosperidad común. Fue suscripto en
julio de 2019 entre la Secretaría de Estado de Ciencia y Tecnología de
San Juan (SECITI) y la Ocina de Asuntos Exteriores de Henan.
6. Memorándum de Promoción del Intercambio y cooperación amistosa
entre la provincia de San Juan y la provincia de Shandong, que intenta
conjugar acciones para comercializar e interactuar a través de la Ruta de
la Seda y del Camino del Inca. El memorándum fue suscripto en octubre
de 2019 entre el Ministerio de Gobierno de San Juan y la Ocina de
Asuntos Exteriores de Shandong.
a. Los antecedentes históricos del Proyecto CART (China Argentina Radio
Telescope)
Las colaboraciones cientícas entre China y Argentina se iniciaron a media
-
dos de 1980. El antecedente más temprano corresponde a un Convenio de
Cooperación entre el CONICET y la Academia de Ciencias Chinas (CAS),
rmado en el año 1983, cuyo n era promover el intercambio cientíco en el
campo de las ciencias básicas y aplicadas, por el que ambas partes se com
-
prometieron a enviar cientícos para realizar estancias de visita a los centros
de investigación y laboratorios, dar conferencias y participar en reuniones
cientícas (López, 2022).
En el sector astronómico, las relaciones entre ambos países comenzaron en
1989, cuando se trasladó un astrolabio fotoeléctrico (PAII) automatizado
al Observatorio Astronómico Félix Aguilar ubicado en la provincia de San
Juan. Perteneciente a la UNSJ, permitió la elaboración de catálogos de es
-
trellas del hemisferio sur. El NAOC de la CAS y la UNSJ construyeron una
cooperación exitosa durante más de veinte años.
Para referirnos al inicio del Proyecto CART, debemos remontarnos al año
2004, cuando el NAOC y la UNSJ iniciaron discusiones sobre la posibilidad
290 STUDIA POLITICÆ Nº 64 primavera–verano 2025
de instalar un radiotelescopio de 40 metros de diámetro en San Juan, que se-
ría operado conjuntamente con la red VLBI
42
instalada en China. En 2005, se
erigió en el Observatorio Astronómico Félix Aguilar un proyecto de alcance
láser satelital (SLR)
43
desarrollado por NAOC y que actualmente sigue en
funcionamiento.
Para ampliar y fortalecer aún más las colaboraciones astronómicas entre Chi
-
na y Argentina, el NAOC fundó en 2010 un grupo dedicado a la Estación
Sudamericana. En 2011, el presidente de la CAS, el profesor Chunli Bai, vi-
sitó el CONICET con el propósito de solicitar su apoyo. Durante esta visita,
se rmó un memorándum de entendimiento entre el Gobierno de la Provincia
de San Juan, representado por el Ing. José Luis Gioja, el Rector de la UNSJ,
Dr. Ing. Benjamín Kuchen, la Presidenta del CONICET, Dra. Marta Rovira,
y el Presidente del CAS, Prof. Chunli Bai.
Durante el periodo 2012-2013 se rma un acuerdo de colaboración para la
construcción del proyecto, entre el presidente del NAOC, Prof. Jun Yan y le
Rector de la UNSJ. Posteriormente, tras la organización de una visita a la
sede central de la CAS, los tres organismos, determinaron el sitio del empla
-
zamiento del nuevo proyecto, aprobado en el año 2014
44
, generando oportu-
nidades de colaboración con proyectos similares como LLAMA y AGGO
45
.
El 22 de junio de 2015, se rma un Convenio de Cooperación como acuer
-
do cuatripartito entre el Gobierno de la Provincia de San Juan, la UNSJ, el
CONICET y el NAOC, deniéndose la
Estación Astronómica Carlos Ulrrico
Cesco (CESCO) como la ubicación nal del CART, en el Parque Nacional
El Leoncito, localidad de Barreal-Calingasta. Al año siguiente se sanciona la
42
Very Long Baseline Interferometry (Interferometría de Línea de Base muy Larga).
43
Es un sistema para medir la órbita de los satélites que se utiliza para aplicaciones de geo-
desia, determinando la trayectoria de algunos satélites para estudiar las placas tectónicas,
entre otros estudios.
44
El proyecto fue aprobado por la Comisión Asesora de Astronomía y Ciencias del Univer-
so (CAACU) dependiente del Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación (MINCyT)
45
El proyecto LLAMA (Large Latin American Millimeter Array) es una iniciativa cientí-
ca y tecnológica conjunta entre Argentina y Brasil, destinada a instalar y operar un Radio
Observatorio en los Andes argentinos, a 4.800 metros de altitud, para realizar observacio-
nes astronómicas en longitudes de onda milimétricas y submilimétricas. Por otro lado, el
AGGO (Observatorio Argentino Alemán de Geodesia) es uno de los observatorios geodési-
cos más completos del mundo, cuya ubicación estratégica en el hemisferio sur lo convierte
en una pieza fundamental del Sistema Geodésico de Observación Global (GGOS) de la
Asociación Internacional de Geodesia (IAG).
MAURO JESÚS DOÑA 291
Ley 1386-B que daba legitimidad al convenio de construcción, instala-
ción y funcionamiento del CART. Una vez sancionada la ley comenzaron a
realizarse distintas evaluaciones para determinar la calidad del suelo a través
de estudios geo sísmicos, topográcos y de impacto ambiental. En el mismo
tiempo se logra la aprobación de Cancillería, Ministerio de Defensa y Comu
-
nicaciones
46
.
Inicialmente el montaje del telescopio estaba previsto para el 2020 y su eje
-
cución al año siguiente. Sin embargo, como resultado de la pandemia por
COVID-19 se prorrogaron las negociaciones y el inicio de la obra quedó
paralizada. El ensamblado lo realizaría el fabricante chino, que traería unos
treinta técnicos aproximadamente. Así también se tenía previsto contratar
mano de obra local, no obstante, la llegada de las piezas y su ensamblaje
dependían de las condiciones sanitarias de la provincia.
Finalmente, en agosto del 2023 comenzaron a llegar las primeras piezas para
ser ordenadas en el sitio de emplazamiento. Se esperaba que en el mes de
septiembre y octubre se produzca el ensamblaje de las distintas piezas, con
la llegada de 15 personas que completarían el equipo técnico encargado de
la tarea. En los trabajos también se encontraría el personal especializado del
CONICET y de la UNSJ. El Dr. Marcelo Segura en una entrevista mencio
-
naba:
“Este operativo va a ser el más grande de Sudamérica y uno de los pocos
radiotelescopios en el hemisferio sur, entonces tenemos una gran intensi-
dad de cientícos de todo el mundo que preguntan por el avance y quieren
estar atentos para ver en qué momento se puede empezar a utilizar porque
hay muy pocos de este tipo de instrumentos” (Diario 13 San Juan, 18 de
agosto de 2023)
b. Investigaciones y problemas a resolver con el CART
El proyecto CART se basa en instalar un Radiotelescopio de 40 metros de
diámetro en el Complejo Astronómico El Leoncito, ubicado en la localidad
de Barreal, departamento de Calingasta en la provincia de San Juan. Cabe
destacar que el departamento posee uno de los mejores cielos de Sudaméri
-
ca para realizar actividades astronómicas (despejado 270 días al año, pocas
46
El Congreso de la Nación Argentina, también participó sancionando la Ley 27.513,
declarando a San Juan “Capital Nacional del Turismo Astronómico”.
292 STUDIA POLITICÆ Nº 64 primavera–verano 2025
lluvias, clima diáfano y estrellas con buena observación). Los observatorios
que se encuentran allí emplazados cuentan con un importante número de
cientícos que desarrollan sus actividades de manera presencial y otros de
forma remota
47
.
El radiotelescopio podría resolver diversos problemas cientícos en los cam
-
pos de la astronomía, geofísica y cosmología, contribuyendo de las siguien-
tes maneras: a) cooperar con el establecimiento y mantenimiento del ICRF
(International Celestial Reference Frame) y vincularlo con otros marcos de
referencia en diferentes longitudes de onda; b) estudiar las estructuras y va
-
riaciones de fuentes de radio compactas y núcleos activos en galaxias; c)
investigar las propiedades físicas de las regiones de formación estelar; d)
detectar fuentes de radio planetarias dentro del sistema solar; e) ayudar en la
determinación de parámetros orbitales de la Tierra, movimientos de placas
tectónicas, deformación cortical a nivel global y regional, y órbitas precisas
de satélites; f) colaborar en red con otros radiotelescopios mediante interfe-
rometría VLBI (Very Long Baseline Interferometry); y g) facilitar comuni-
caciones con instrumentos y naves espaciales. Además, CART actuará como
un receptor para posibles mensajes, ya que los fotones de 21 cm son cruciales
para establecer contactos en la búsqueda de inteligencia extraterrestre (SETI)
(UNSJ, 2023)
En cuanto a los tópicos de investigación que podrían abordarse con las medi
-
ciones del CART se destaca la posibilidad de:
Mejora del Sistema de Referencia Celeste Internacional (ICRF) y del
Sistema de Referencia Terrestre Internacional (ITRF) en el hemisferio
sur.
Mejora de la red geodésica nacional Argentina.
Mejora en la determinación de los parámetros de orientación de la tierra
(EOP) y de las órbitas satelitales en el hemisferio sur.
Mejoras en el rastreo y la telemetría de las misiones espaciales argenti
-
nas.
Las características técnicas y presupuestos principales del proyecto CART
son:
47
En dicho lugar pueden encontrarse el Complejo Astronómico El Leoncito (CASLEO) y
el Observatorio Carlos Ulrico Cesco (CESCO), donde realizan sus actividades, personal
especializado de la Universidad Nacional de San Juan y CONICET.
MAURO JESÚS DOÑA 293
Reector primario de 40 m de diámetro.
Reector secundario de 4.2 m.
Banda operativa Fase I: S (2 - 4Ghz) y K (18 - 26Ghz).
Banda operativa nal: L, C, X, Ku, K, Ka, K y Q (1- 45Ghz)
Presupuesto estimado Obra Civil: $100 millones de pesos.
Costo radiotelescopio y receptores: $240 millones de pesos.
Fase de construcción y ensamble: 150 operarios.
Fase operativa: 15 cientícos, técnicos, ingenieros.
La red global de radiotelescopios utilizados con nes astrométricos y geo
-
désicos cuenta con aproximadamente cincuenta instrumentos operativos, la
mayoría de los cuales se encuentran en el hemisferio norte. Esta asimetría
entre norte y sur resulta en una menor precisión en la determinación de pará-
metros asociados al hemisferio sur, como las posiciones de las radiofuentes,
las estaciones terrestres y las órbitas de los satélites, que están mejor deter-
minadas en el hemisferio norte. La puesta en marcha del proyecto ayudará a
mejorar la cobertura global de la red de radiotelescopios y, por ende, la preci-
sión de los parámetros astro-geodésicos en el hemisferio sur, especialmente
en Argentina.
Actualmente, existen 126 radio-observatorios distribuidos en 36 países. El
Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR) es pionero en la investigación
radioastronómica en América Latina y comenzó formalmente sus activida
-
des en marzo de 1966. El IAR está ubicado en el Parque Pereyra Iraola,
provincia de Buenos Aires, y ocupa un terreno de seis hectáreas. Sus prin-
cipales instrumentos de observación son dos radiómetros, cada uno con un
reector principal de 30 metros de diámetro, denominados Antena I y Antena
II respectivamente. En 2016 se inauguró un radiotelescopio de 6 metros de
diámetro en el Observatorio Argentino Alemán de Geodesia (AGGO) en La
Plata. Este instrumento contribuye a mejorar el Marco de Referencia Terres-
tre Internacional (ITRF) en el hemisferio sur, con un impacto signicativo en
América Latina y Argentina.
Además, se está desarrollando el proyecto LLAMA (Large Latin American
Millimeter Array), una iniciativa cientíca y tecnológica conjunta entre Ar
-
gentina y Brasil. Este proyecto tiene como objetivo instalar y operar un radio-
telescopio de 12 metros de diámetro para realizar observaciones astronómi-
cas en longitudes de onda milimétricas y submilimétricas. El radiotelescopio
294 STUDIA POLITICÆ Nº 64 primavera–verano 2025
se ubicará en la puna salteña y cuenta con nanciación de la Secretaría de
Articulación Cientíco-Tecnológica del Ministerio de Ciencia, Tecnología e
Innovación Productiva (MINCyT) de Argentina y la Fundação de Amparo a
Pesquisa do Estado de São Paulo (FAPESP) de Brasil. El Instituto Argentino
de Radioastronomía (IAR-CONICET-CIC) y la Universidad de San Pablo
(USP) operarán el proyecto en representación de Argentina y Brasil, respec-
tivamente. Ambos proyectos permitirán realizar trabajos de investigación en
conjunto con el CART.
c. Responsabilidades y gestión del proyecto
El acuerdo cuatripartito para la construcción y ensamblaje del CART, r
-
mado el 22 de junio de 2015, especica algunos objetivos para su puesta
en funcionamiento, así como también, se dejan contemplados los recursos
técnicos, operativos, presupuesto y responsabilidades compartidas entre los
distintos rmantes (NAOC, UNSJ, CONICET y Gobierno de San Juan). Este
convenio tiene una validez de 10 años y prevé ser renovado antes de la fecha
de vencimiento, si todas las partes se ponen de acuerdo.
Por un lado, se establecen las responsabilidades de cada organismo rmante.
Entre ellas se contempla que:
1. La provincia de San Juan, a través de las dependencias que correspon
-
dan, se encarga de la provisión de todos los servicios, luz, agua, internet
y la ruta de acceso hacia el lugar donde es emplazado el CART. El cami-
no será realizado por la Dirección de Vialidad de la Provincia y también
se tramitará la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) para proteger
de la emisión y transmisión radial, dentro de un área denida que cubra
el lugar de asentamiento del CART.
2. El Gobierno Nacional (CONICET-MINCyT) y la UNSJ se encargan de
la construcción de la base del radiotelescopio, además del cuarto de con
-
trol donde se alojará el equipo operativo. La UNSJ también se encargaría
de brindar los estudios preliminares de suelo, el personal, la logística
para la implementación y el funcionamiento del CART y la elaboración
de la DIA.
3. El gobierno de la República Popular de China provee el artefacto valua
-
do aproximadamente en 15 millones de dólares.
4. Las partes argentinas se establecieron como responsables para la realiza
-
ción del servicio administrativo debido a los trámites de importación-ex-
MAURO JESÚS DOÑA 295
portación de los componentes, repuestos, equipos auxiliares, entre otros.
Todos ellos necesarios para la construcción, prueba, puesta en marcha y
funcionamiento del CART en San Juan.
El esquema de gestión y administración del Proyecto CART se ha diagrama
-
do de la siguiente manera:
Directorio: 1 miembro asignado por China y 1 miembro asignado por
Argentina.
Comité Directivo: 3 miembros del CAS, 1 del CONICET, 1 de la Secre
-
taría de Estado de Ciencia, Tecnología e Innovación de San Juan y 1 de
la UNSJ.
Comité Cientíco: 3 miembros del CAS, 2 miembros de la UNSJ y 1 del
CONICET.
Porcentaje del tiempo de observación:
a. Exclusivo de NAOC, un 60%.
b. Proyectos conjuntos chino-argentinos y/o con terceros, un 20%.
c. Petición individual de China o Argentina, un 20%.
En cuanto a las funciones del director chino, deberá encargarse de la eje
-
cución de las observaciones, la supervisión del personal técnico y su orga-
nización en grupos, la planicación de los turnos de trabajo, los ciclos de
mantenimiento, la modernización de los equipos, los proyectos técnicos para
mejorar la función del observatorio y su mantenimiento al día. A su vez, el
director argentino es el encargado de las tareas administrativas para manejar
el radiotelescopio, el uso cientíco de CART en Argentina, y debe crear,
administrar y ejecutar los proyectos de investigación, el personal cientíco y
los contactos con la comunidad cientíca.
Por otra parte, el convenio contempla consideraciones sobre las políticas de
datos, la propiedad intelectual y el descargo de responsabilidades. Entre las
más importantes se destaca:
1. Los datos de observaciones de NAOC se pondrán a disposición del
-
blico y comunidad cientíca después de los experimentos e investigacio-
nes, reservándose el derecho a determinar la forma de la publicación de
datos y el calendario para que estén disponibles públicamente.
2. Los datos de los investigadores individuales se pondrán a disposición del
público en el plazo de un año a menos que se acuerde de otra manera.
296 STUDIA POLITICÆ Nº 64 primavera–verano 2025
Se pueden hacer excepciones para los datos que estén siendo utilizados
por los estudiantes de posgrado o donde los investigadores han invertido
mucho tiempo y esfuerzo en el desarrollo de un modo de funcionamiento
experimental especializado. Estas excepciones serán evaluadas caso por
caso en el Comité de Operaciones conjunto CAS/CONICET/UNSJ.
3. Todos los datos producidos por CART serán almacenados y entregados
a los usuarios a través de las instalaciones proporcionadas por la interfaz
del usuario del sistema operativo (IU). NAOC y CONICET apoyarán las
instalaciones de almacenamiento de datos en China y Argentina como
dos instalaciones en espejo para la apertura de los datos a la comunidad
cientíca internacional en virtud de la política de apertura de datos que
establece el Comité Directivo.
Conclusiones
El análisis de la vinculación entre San Juan y China en el marco de la coope
-
ración sur-sur y la paradiplomacia permite comprender el rol creciente que
los actores subnacionales desempeñan en el escenario internacional. No obs-
tante, las dinámicas de vinculación actuales invitan a repensar los límites de
las teorías tradicionales que organizaron las relaciones internaciones, en la
mayoría de los casos centrada en el rol de un Estado nacional como único
sujeto encargado de la política exterior. De tal forma, en un mundo multipo-
lar, donde la diplomacia ya no es exclusiva del Estado nación, las provincias
o municipios encontraron en este nuevo enfoque una herramienta clave para
fomentar el desarrollo local, acceder al nanciamiento extranjero y fortalecer
los lazos estratégicos con potencias emergentes.
La experiencia de San Juan demuestra que las entidades subnacionales pue
-
den actuar como agentes internacionales, estableciendo su propia agenda y
estrategias de vinculación para lograr alianzas estratégicas según las nece-
sidades locales. El caso puntual del proyecto CART es un claro ejemplo de
cómo la cooperación cientíco-tecnológica puede impulsar el progreso re-
gional. Por un lado, permite enriquecer las discusiones sobre el desarrollo lo-
cal, articulando enfoques que combinan la geopolítica del conocimiento y las
territorialidades especícas del sur global. Por otro lado, contribuye al debate
sobre la construcción de una gobernanza global más descentralizada y plural.
Asimismo, es importante destacar que la vinculación entre ambos actores
permite resignicar algunos conceptos analizados a lo largo del trabajo. En
MAURO JESÚS DOÑA 297
primer lugar, el concepto de soberanía, dejaría de pensarse como un atribu-
to exclusivo del Estado nacional para pensarse en términos de soberanías
compartidas, articuladas entre diferentes niveles de gobierno. En segundo
lugar, el término de cooperación ya no se limita al intercambio entre pares
estatales, sino que ahora se incorporan nuevos enfoques que tienen en cuenta
el conocimiento, la ciencia, cultura, el territorio, entre otros. En tercer lugar,
la idea de desarrollo también se resignica si tenemos en cuenta el proceso
multidimensional que supone, ya que se entrelaza con la internacionalización
del conocimiento, las capacidades cientíco-tecnológicas y la construcción
de las capacidades locales.
En este sentido, la posibilidad de rmar acuerdos de hermanamiento entre
la provincia de San Juan y algunas regiones de China abre nuevas oportuni
-
dades para mejorar el intercambio en comercio, turismo, educación y tam-
bién la transferencia de nuevos conocimientos. De tal forma, supone la me-
jor opción para fortalecer la internacionalización, atraer inversiones directas
y generar programas de intercambio que benecien a los distintos sectores
productivos, académicos, cientícos y sociales. Sin embargo, es necesario
establecer reglas claras para aprovechar los vínculos de manera sostenible,
sin caer en la dependencia tecnológica con China, garantizando benecios al
largo plazo para la provincia y su comunidad.
Todavía queda profundizar, en los futuros trabajos, sobre el impacto positi
-
vo o negativo generado por cada uno de los convenios, acuerdos y memo-
rándum rmados entre ambas partes. Realizar un análisis exhaustivo sobre
la evolución de los mismos, permitirá observar los efectos directos en la
estructura social, económica y política de la provincia, así como también,
el involucramiento de los actores sociales que intervienen, mejorando el en
-
tendimiento de los benecios que trae aparejado la cooperación subnacional,
desde la perspectiva de cooperación con el sur global.
Referencias bibliográcas
Arenas, G. (2018). Paradiplomacia: Deniciones y trayectorias. Revista Papel Política,
23(2), pp. 1-19. https://doi.org/10.11144/Javeriana.papo23-2.pddt
Bauman, Z. (1998). Globalización: Consecuencias humanas. Fondo de Cultura Económica.
Biblioteca del Congreso Nacional de Chile (BCN) (2008, 17 de noviembre). China publica
documento sobre la “Política de China hacia América Latina y el Caribe”. Observa-
torio Parlamentario, Asia Pacíco. https://www.bcn.cl/observatorio/asiapacico/noti-
cias/politica-china-america-latina
298 STUDIA POLITICÆ Nº 64 primavera–verano 2025
Calvento, M. (2018). Política Internacional subnacional y su medición: debates y pro-
puestas para su abordaje en el caso de los municipios de Argentina. Revista Perles
Latinoamericanos, 27; 54; 7-2018, pp. 1-31. Facultad Latinoamericana de Ciencias
Sociales.
Calvento, M. (2016). La política internacional subnacional: una propuesta para el abordaje
del accionar contemporáneo en Argentina. Desafíos, 28(I), 295-332.
Calvento, M. y Rolandi, L. (2014). La cooperación y el rol de los actores subnacionales
en el ámbito del Mercosur. Instituto de Relaciones Internacionales (IRI). http://sedici.
unlp.edu.ar/handle/10915/44459
Chen, Y. & Li, H. (2017). La nueva etapa del “Desarrollo Constructivo” de las relaciones
sino-latinoamericanas. Revista Relaciones Internacionales, vol. 26, n. 53 (199), pp.
115–135.
Carrera Espriu, B. (2020). China en África: ¿cooperación o neocolonialismo?. Ensayo
en Revista “La Puerta de África”. URL: https://revista.puertadeafrica.com/index.
php/2020/12/04/china-en-africa-neocolonialismo-o-cooperacion/
Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI) (2013). Decreto 0764/1998.
Publicación en el Boletín Ocial: 17 de julio de 1998. Gobernación de la Provincia de
San Juan.
Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI) (2013). Decreto
N°1049/2004. Publicación en el Boletín Ocial: 22 de septiembre de 2004. Gobierno
de la provincia de San Juan.
Convenio cuatripartito para la construcción y funcionamiento del Radiotelescopio entre
China y Argentina-CART. (2015, 22 de junio). Provincia de San Juan.
Del Arenal, C. (2009). Mundialización, creciente interdependencia y globalización en las
relaciones internacionales. En Cursos de Derecho Internacional y Relaciones Interna-
cionales de Vitoria-Gasteiz (pp. 181-268). Servicio de Publicaciones de la Universidad
del País Vasco.
Duchacek, I. (1990). Perforated sovereignities: Towards a typology of new actors in Inter-
national Relations. En H. Michelmann y P. Soldatos (eds.), Federalism and Internatio-
nal Relations: The Rol of Subnational Units (pp. 1-33). Clarendon Press
Duchacek, I. (1986). The territorial dimension of politics: Within, among, and across na-
tions. Westview Press
Fondo Monetario Internacional (FMI) (2000). La globalización: ¿Amenaza u oportunidad?
https://www.imf.org/external/np/exr/ib/2000/esl/041200s.htm
Guizhoy rmó convenios con San Juan y Chubut (2019, 6 de abril). Dang Dai. https://dang-
dai.com.ar/2019/04/06/guizhou-rmo-convenios-con-san-juan-y-chubut/
Gobierno de San Juan (2023, 10 de agosto). Proyecto CART: explorando los cielos y la
tierra desde la Provincia de San Juan. [Comunicado de prensa] https://sisanjuan.gob.
MAURO JESÚS DOÑA 299
ar/ciencia-tecnologia-e-innovacion/2023-08-10/50892-proyecto-cart-explorando-los-
cielos-y-la-tierra-desde-la-provincia-de-san-juan
Jiang, M. (2021). Relaciones chinas con el sur Global: evidencias desde América Latina.
China como superpotencia Económica, nanciera y comercial. Revista IDEES. Nº 52,
pp. 1-4. URL: https://revistaidees.cat/es/relaciones-chinas-con-el-sur-global-eviden-
cias-desde-america-latina/
Juste, S. (2021). ZICOSUR, paradiplomacia y recursos naturales: el litio y la vinculación
con China. Si Somos Americanos, 21(1), 7-31. DOI: http://dx.doi.org/10.4067/S0719-
09482021000100007.
Keating, M. (2001). Paradiplomacia y constitución de redes regionales. Revista valenciana
d’estudis autonòmics, (36), pp. 39-50.
Keohane, R. y Nye, J. (1989). Poder e interdependencia. La política mundial en transición.
Grupo Editor Latinoamericano.
López, S. (2014). Cronología e Historia de la Cooperación Sur-Sur. Un aporte desde Ibe-
roamérica. Programa Iberoamericano para el Fortalecimiento de la Cooperación Sur-
Sur. Documento de Trabajo, (5).
Lo Brutto, G. y González Gutiérrez, C. (2015). La inuencia China en la Cooperación
Sur-Sur latinoamericana durante la segunda década del Siglo XXI. Cátedra de Coo-
peración Internacional y con Iberoamérica. Universidad de Cantabria, CLACSO, pp.
1-15. URL: https://biblioteca.clacso.edu.ar/Espana/catedra-coiba/20161216034716/
pdf_1444.pdf
Maira, L. (Ed.). (2010). La Política Internacional Subnacional en América Latina. Libros
del Zorzal
Malacaza, B. (2020). Cooperación China-Argentina en la Cuarta Revolución Industrial: pro-
cesos, nudos críticos y horizontes. En Memorias del IV Seminario Académico del Ob-
servatorio América Latina-Asia Pacíco. https://hdl.handle.net/20.500.12909/30829
Mesa, J. y González, C. (2016). Paradiplomacia: una herramienta de poder blando de china.
Papel político, Vol. 21, Nº2, pp. 537-563
Ministerio de Relaciones Exteriores de la RPCh (2016). Documento sobre la Política de
China Hacia América Latina y el Caribe. Publicado el 24-11-2016. URL: https://www.
fmprc.gov.cn/esp/wjdt/wjzc/201611/t20161124_895012.html
Naciones Unidas (1978). Conferencia sobre Cooperación Técnica (PABA). Plan de Acción
de Buenos Aires para Promover y Realizar la Cooperación Técnica entre los Países
en Desarrollo.
Nel, P. & Taylor, I. (2013). Bugger thy Neighbour? IBSA and South-South Solidarity. Third
World Quarterly, 34(6), 1091-1110.
Nye, J. (1990). Bound to lead: The changing nature of American power. Basic Books Inc.
300 STUDIA POLITICÆ Nº 64 primavera–verano 2025
Oliva, C. (2017). Argentina y China. Una relación basada en la continuidad y la profundi-
zación de los vínculos. CUPEA Cuadernos De Política Exterior Argentina, (125), pp.
83–87.
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) (2003). Informe sobre el De-
sarrollo Humano. https://mapa.do.undp.org/les/publications/Informe%20sobre%20
Desarrollo%20Humano%202003.pdf
Raggio, A. (2022). Paradiplomacia y Hermanamiento de las ciudades chinas y latinoame-
ricanas. En J. Borbón y S. Rivero (Eds.), Dimensiones de la Diplomacia de China en
América Latina y el Caribe (pp. 25- 34). FLACSO.
Rincón, O., Millán, K. y Rincón, O. (2015). El asunto decolonial: Conceptos y debates. En
Perspectivas. Revista de Historia, Geografía, Arte y Cultura. Año 3 (5), 75-95.
Rodríguez, G. (2004). Política externa federativa: análise de ações internacionais de esta-
dos e municípios brasileiros. [Tesis de doctorado no publicada], Centro Brasileiro de
Relações Internacionais.
Roncal Vattuone, X. (2022). El Libro Blanco: La política de China hacia América Latina y
el Caribe y su concreción en los Planes de Acción de la Comunidad de Estados Lati-
noamericanos y Caribeños. Conjeturas Sociológicas, 10(28), pp. 3-17.
SECITI. (2023). Encuentro entre Argentina y China fortalece la cooperación en ciencia y
tecnología. [Comunicado de prensa] https://sisanjuan.gob.ar/ciencia-tecnologia-e-in-
novacion/2023-08-09/50854-encuentro-entre-argentina-y-china-fortalece-la-coopera-
cion-en-ciencia-y-tecnologia
Slipak, A. (2014). América Latina y China ¿Cooperación Sur-Sur o “Consenso de Beijing”?
Revista Nueva Sociedad, (250). URL: https://www.nuso.org/articulo/america-lati-
na-y-china-cooperacion-sur-sur-o-consenso-de-beijing/
Svampa, M. (2011). Extractivismo Neodesarrollista y Movimientos Sociales. ¿Un giro eco-
territorial hacia nuevas alternativas? En M. Lang y D. Mokrani (Comps.), Mas Allá del
Desarrollo, (pp. 185-216). Fundación Rosa de Luxemburgo / Abya Yala.
Svampa, M. (2013). Consenso de los Commodities y lenguajes de valoración en América
Latina. Nueva Sociedad, (244), pp. 30-46.
Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) (2023). Informe radiotelescopio CART. Pro-
vincia de San Juan, Argentina. Pp. 1-4. URL: https://exactas.unsj.edu.ar/wp-content/
uploads/2017/03/Informe_Radiotelescopio_CART.pdf
Valle Sosa, M. (2012). La emergencia de los actores locales en el plano internacional y los
procesos subnacionales de integración regional: El caso de la ZICOSUR. Revista TIP.
Trabajos de Investigación en Paradiplomacia, (3), pp. 75-86.
Vigevani, T. (2004). El marco jurídico e institucional para la gestión internacional de los
actores subnacionales gubernamentales en Brasil. Integración y Comercio, (8), pp.
27-46.
MAURO JESÚS DOÑA 301
Xi, J. (2017). Informe presentado por Xi Jinping ante XIX Congreso Nacional del PCCh.
URL: https://spanish.xinhuanet.com/2017-11/03/c_136726017.htm?utm_source=chat-
gpt.com
Williamson, E. (2013). Historia de América Latina. Fondo de Cultura Económico.
Zaffaroni, E. (2022). Colonialismo y Derechos Humanos. Apuntes para una historia crimi-
nal del mundo. Editorial Taurus.